Carta a los Reyes Magos: Filosofía en la educación secundaria.

Queridos Reyes Magos:

Aprovechando que las fechas invitan a pedir milagros y que este año no me he portado muy mal, me tomo la libertad de exponerles yo también mis deseos. Como ya sabrán, hay por ahí un tal Herodes que la ha tomado con la asignatura de filosofía en la educación secundaria. No le deseo nada malo al Herodes este, pero no le vendría mal que, entre los carbones que le preparen, le pongan un poco de prudencia. Para mí les diré, a continuación, lo que quiero:

  1. Lo primero que pido son tres cursos de filosofia: en 4º, en 1º de Bachillerato y en 2º de Bachillerato. La filosofía en secundaria sólo tiene sentido al final y no sólo por cuestiones de madurez de los alumnos, que también, sino por razones lógicas. Hacerlo de otro modo es empezar la casa por el tejado.
  2. Para 4º de ESO pido una Ética. Pero esta ‘Ética’ no puede ser lo que ha sido hasta ahora, no se confundan Sus Majestades. Nada de fomentar valores ni formar emociones -eso que lo hagan en coaching. La Ética de 4º tiene que ser una reflexión filosófica sobre lo que interesa a todos: la vida humana y lo que de ella se deriva. El concepto de ‘vida’ tiene que ser el núcleo a partir del cual se hable de la felicidad, de la libertad, de la responsabilidad, del deber, del bien, de la virtud, de la justicia, del Estado y la verdad, entre otras cosas. Pero este ‘hablar’ tiene que ser un hablar filosófico. Se trataría no tanto de lograr una definición ni de ‘aclarar’ sino de todo lo contrario, de mostrar la complejidad inherente a esos conceptos y la necesidad de pensarlos. Sobre la naturaleza de la asignatura, me permitirán Sus Majestades que me exprese con brevedad: tiene que ser una María, pero una María preñada a punto de dar a luz.
  3. Para 1º de Bachillerato pido una Historia de la Filosofía, concretamente me gustaría que la Historia de la Filosofía que hasta ahora hay en 2º de Bachiller pasara a 1º, con algunas reformas menores. Disponiendo de una dotación horaria suficiente -eso es importante, no lo olviden Sus Majestades- la asignatura tendría tres partes: Antigüedad, Edad Media y Modernidad. Se trataría de mostrar no sólo el pensamiento de algunos autores representativos de cada periodo, sino, a través de ellos, tres modos de pensar la realidad. Cada modo de pensar es como una linterna que alumbra la realidad desde una peculiar perspectiva que hace aparecer un mundo distinto. Así que lo que estaríamos estudiando aquí, además del modo de pensar antiguo, medieval y moderno, sería el mundo antiguo, el medieval y el moderno.
  4. Para 2º de Bachillerato pido otra Historia de la Filosofía. El mayor defecto que tiene la actual asignatura -que Herodes quiere eliminar- es que termina donde debería empezar. En esta asignatura habría que exponer de un modo riguroso las principales corrientes y autores del pensamiento filosófico actual, entendiendo por actual el siglo XX y tal vez un poco antes. Estos autores están configurando nuestro propio modo de pensar y por lo tanto nuestro propio mundo. Estoy convencido de que si la Historia de la Filosofía no termina así no tiene sentido, al menos en la educación secundaria.

Supongo que incluso para Sus Majestades es difícil cumplir estos deseos. Pero no pierdo la esperanza porque hay deseos que para que se cumplan basta que los desee mucha gente y lo que pido no es tan descabellado. Después de todo el objetivo de la educación secundaria es preparar a los alumnos para su futuro y ¿qué mejor preparación para el futuro que dotarlos de las herramientas conceptuales para comprender -o intentar comprender, porque puede que sea incomprensible- la vida y el mundo al que van a enfrentarse?

Mi iPhone roto y la filosofía de Steve Jobs

Mis enemigos gozarán con la fotografía que acompaña a este artículo. Se trata de mi iPhone 4 roto. Les puedo asegurar que todavía me circula la sangre con dificultad desde que lo vi precipitarse desde mi mesa al vacío. En otras circunstancias este sería un momento idóneo para comprarme otro chisme, pero, como nos han quitado la extra, conviene apretarse el cinturón, de modo que no me queda otra que escribir este post ‘in memoriam’.

He de decir que los aparatos siempre han ejercido sobre mí una poderosa influencia. De pequeño me fascinaban -¿y a quién no?- esos ordenadores gigantescos de las películas con varios monitores y cientos de botoncitos luminosos e intermitentes. El primer trasto que tuve parecido a eso fue un vídeo VHS que compró mi padre en los 80. Tenía muchísimos botoncitos y era tan complejo que en aquella época se solía bromear bastante con la dificultad para programar un vídeo. A mí me encantaba, especialmente, el mando a distancia. Tenía tantas funciones que estaba seguro de que jamás iba a poder usarlas todas. De hecho sólo usaba cuatro o cinco de los veinte o treinta botones que tenía. El problema era que nadie sabía para qué servían los demás. Pero servirían para algo, si no ¿para qué ponerlos? Yo envidiaba, se lo aseguro, al sabio que conociera los secretos de ese mando a distancia.

Cuando tuve mi primer ordenador -un Amiga 2000 que, por cierto, era muy bueno- pasaba horas y horas averiguando lo que era capaz de hacer el aparato. Tenía un intérprete de BASIC en el que podía teclear los programas que a veces se publicaban en las revistas. Era una gozada observar cómo un montón de instrucciones ininteligibles conseguían hacer que en la pantalla apareciera un dibujo o una sopa de letras. Al final me compraron un librito -que fue una especie de Biblia para mí- titulado ‘Basic avanzado para niños’ con el que conseguí muchas satisfacciones. Les aseguro que los pequeños programas que escribía no eran en absoluto espectaculares y sólo hacían trivialidades, pero para mí era increíble que un ordenador pudiera hacer esas trivialidades.

Ciertamente el ordenador hacía muchas cosas, pero he de reconocer que yo podía hacer muy pocas con el ordenador. El ordenador podía emitir sonidos más o menos modulados, pero yo no podía hacer música; el ordenador podía dibujar círculos y triángulos, pero yo no podía pintar, etc. Hacer, lo que se dice hacer de verdad algo con el ordenador era tan complejo e improbable como usar todos los botones del mando a distancia del vídeo. El aparato se me aparecía como un enigmático, impenetrable y fascinante fin en sí mismo. En muchas ocasiones, incluso, con tal de hacer algo ‘por ordenador’, me complicaba la vida mucho -muchísimo- más de lo necesario.

Yo diría que fue Steve Jobs quien tuvo la intuición que influyó de forma determinante en la evolución de las nuevas tecnologías. A esa intuición es a lo que yo llamo ‘su filosofía’ y consiste en que hay que hacer invisible la aparatosidad de los aparatos. Antes los aparatos tenían, por decirlo así, su ‘aparatosidad’ a la vista: el vídeo, la lavadora, un sistema operativo, un simple reproductor de CD, eran tan complejos como las máquinas de las películas de ciencia ficción, que exhibían constelaciones de botoncitos parpadeantes. Esa ‘aparatosidad’ que a mí me fascinaba era lo que realmente me impedía hacer cosas con los aparatos. Lo que me gusta de los aparatos de Jobs, sin embargo, no es lo que hacen, sino lo que yo puedo hacer con ellos.

Tras los aparatos ‘aparatosos’ hay una visión intelectualista del ser humano. Se trata de aparatos que exigen un estudio previo. Los aparatos de Jobs, por otro lado, suponen lo que me atrevo a denominar como una antropología ‘vitalista’ en el sentido Nitzscheano -autor por el que Jobs mostraba algún aprecio. Para Jobs el usuario es pura voluntad de poder y el aparato ha de amplificar su ‘poderío’ directamente, sin la mediación del ‘manual de instrucciones’ que requiere el intelectualista aparato ‘aparatoso’. A diferencia de lo que me pasaba a mí de pequeño, a Jobs no le interesaba lo que la tecnología podía hacer, sino lo que podían hacer las personas con la tecnología. Este cambio de perspectiva es, a mi juicio, determinante.

Es posible, aunque esto es ‘historia-ficción’ que, de no haber sido por el éxito de esta intuición de Jobs, la tecnología hubiera evolucionado en una dirección demasiado ‘intelectualista’, demasiado Bill Gates. Tal vez sin Jobs los aparatos serían ahora mucho más ‘aparatosos’ y eso, sin duda alguna, habría sido un considerable freno para el desarrollo de las tecnologías que ahora conocemos. Imaginen, si no, que fuera tan complejo ahora enviar un correo electrónico como lo era antes programar un vídeo, o que sus teléfonos móviles tuvieran tantos botones como un mando a distancia. Qué horror.

En fin. Que me he quedado sin iPhone. Feliz año nuevo.

Creemos que la combinación de la tecnología con las humanidades es lo que ofrece resultados que llenan nuestro espíritu de regocijo

Seteve Jobs    

Filosofía y Espíritu Emprendedor

En el post anterior mostraba la crítica que Gustavo Bueno hace de los argumentos asumidos por la REF para defender la Filosofía en Secundaria. Creo que la intuición más acertada de Bueno es que en el planteamiento de la REF falta lo que llama la ‘trituración del presente’ que, a la sazón, sería lo esencial de la filosofía.

No basta, sin embargo, ‘triturar’ el planteamiento de la REF; es necesario también esforzarse en mostrar que la filosofía verdaderamente es necesaria en la educación, y por títulos propios, no meramente porque sirva para desarrollar esta o aquella ‘competencia básica’, que siendo verdad, es lo menos que la filosofía puede hacer y, desde luego, no es suficiente.

En este asunto creo que es inevitable argumentar ad hominem. Esto no significa que nuestros argumentos sean falaces ni falsos ni, mucho menos, deshonestos. De hecho ocurre todo lo contrario, nuestros argumentos sólo pueden ser ‘verdaderos’ si tienen en cuenta a quién se dirigen.

Hay que preguntarse qué pretende el PP con la LOMCE, cuál es el objetivo de su propuesta educativa. En el caso del PSOE creo que era clara una finalidad ‘cívica’. La educación del partido socialista pretendía formar ‘ciudadanos’ y con vistas a ese fin sacrificó mucho. La Filosofía misma fue implicada directamente en esa formación de la ‘ciudadanía’ falseando la naturaleza misma de la disciplina. La cuestión es ¿qué ha ocupado el lugar de la ‘ciudadanía’ en la propuesta del PP? Leyendo los borradores de la LOMCE llego a la conclusión de que lo que ahora contará como objetivo de la educación será la formación de lo que en esos textos se denomina ‘Espíritu Emprendedor’. 

En torno a este ‘Espíritu Emprendedor’ escucharemos muchas tonterías y convendrá estar atento. De hecho el concepto es tan vago como el de ciudadanía y veremos muchas reconversiones, readaptaciones y ‘reinvenciones’. Por lo pronto empezaremos a observar cómo los psicopedagogos, siempre tan sensibles, se irán convirtiendo en ‘coachers’. Sin embargo, he de reconocer que, en principio, me gusta más el ‘Espíritu Emprendedor’, signifique lo que signifique, que la ‘ciudadanía.

Se pensará que si el objetivo es desarrollar el ‘Espíritu Emprendedor’ entonces la filosofía está perdida, y que en su lugar habrá que enseñar contabilidad, matemáticas financieras, economía, derecho mercantil, FOL (otro engendro) y cosas así. Creo, honestamente, que quien piense que el ‘Espíritu Emprendedor’ se desarrolla aprendiendo a calcular el T.A.E. es que no tiene -lo que se suele decir- ni puta idea

Por lo pronto el ‘Espíritu Emprendedor’ hace referencia a una realidad ‘espiritual’ que, siendo un concepto oscuro, trasciende lo meramente psicológico, sociológico, jurídico y, en definitiva, positivo, lo que no siempre estaba claro con la ‘ciudadanía’.

El ‘emprendedor’, por otra parte, no es un chupatintas ni un tiburón de Wall Street. Lo que define al emprendedor es su capacidad para innovar. Dicho de otra manera: su creatividad. De momento el espíritu emprendedor parece algo más cercano a lo que se desarrolla desde las humanidades que desde la ‘economía de la empresa’. Al emprendedor le serán útiles los conocimientos financieros, jurídicos, etc., como a Leonardo da Vinci le era útil la Geometría, pero no son suficientes para innovar; a lo sumo para producir alguna novedad, pero no innovación. La innovación supone tener una idea clara de la circunstancia, precisamente para cambiarla, es decir, para ‘triturar el presente’, en palabras de Gustavo Bueno.

Creo que aquí la vieja -pero vigente- distinción platónica entre matemáticas y dialéctica puede sernos de utilidad. Las matemáticas englobarían todos aquellos conocimientos que, dando por sentados sus principios, deducen conclusiones a partir de ellos. Ese sería el tipo de enseñanza que se daría en asignaturas como ‘FOL’, ‘Economía de la Empresa’, las matemáticas propiamente dichas, derecho, tecnología industrial y el resto. Se trata de disciplinas en las que los alumnos asumen ciertos principios y aprenden a aplicarlos. No hay verdadera innovación en las ‘matemáticas’ así entendidas en la medida en que la conclusión no añade nada a las premisas. Sin embargo Platón habla de otra forma de pensar distinta a la matemática y que considera superior: la dialéctica. El dialéctico lo que hace es, precisamente, destruir los principios que daban por supuestos las otras ciencias y buscar nuevos principios. Por decirlo con una fórmula breve: la dialéctica consiste en innovar y para Platón en eso consiste lo que puede llamarse verdaderamente ‘filosofía’.

Precisamente la historia de la filosofía no es otra cosa que la exposición de esa dialéctica y los filósofos han sido los grandes emprendedores de la historia, los emprendedores radicales. Es ahí, y no en las ciencias ‘positivas’ donde podemos encontrar la energía que supone el ‘espíritu emprendedor’. Lo que hay que saber de ‘economía’ puede aprenderse ‘en dos tardes’ y cito a una autoridad, pero hete aquí que la única de las asignaturas en las que era posible iniciar lo que podría -con alguna reserva- llamarse ‘formación del espíritu emprendedor’, que es la Historia de la Filosofía, es despreciada por el PP en el 2º borrador de la LOMCE, perdiendo la oportunidad de que esa formación sea verdaderamente ‘espiritual’. ¿Por qué ocurre eso? No lo sé, pero espero que Wert y su equipo se den cuenta de que si es posible la formación del espíritu emprendedor entonces la Historia de la Filosofía es el mejor medio para conseguirlo.

Crítica de Gustavo Bueno a la Red Española de Filosofía (REF)

Reconozco que los vídeos de Gustavo Bueno no son lo más divertido que se encuentra en Youtube. Al lado de los gatitos, los bebés sonrientes y los inquietantes ‘Chica arruina su vida en un minuto’, D. Gustavo tiene poco que hacer. Sin embargo esos vídeos tienen la rara virtud de arrojar claridad sobre la confusión, y no necesariamente resolviéndola, sino mostrándola, haciéndola visible en lo que parecía claro. Sólo por eso merece la pena repasarlos de vez en cuando. A mí ya me gustan más que los de gatitos.
El vídeo que enlazo viene a propósito de la reacción de la Conferencia Española de Decanatos de Filosofía, que frente a la práctica eliminación de la filosofía en la secundaria que se desprende del 2º anteproyecto de la LOMCE publicó un Comunicado de Prensa en el que se presentan como miembros de la REF.  Como no puede ser de otra manera, Gustavo Bueno está a favor de exigir una mayor presencia de la filosofía en la educación secundaria, pero se muestra crítico con los argumentos que esgrimen para su defensa. El vídeo dura unos 50 minutos, que no es mucho, pero me he tomado la libertad de resumir -con alguna glosa de mi cosecha-sus críticas en los siguientes puntos:

  1. Los argumentos que se usan para reivindicar la asignatura de Filosofía en la Educación Secundaria en vez de favorecer el fin que se proponen, lo desvirtúan. De hecho, lo que esos argumentos defienden no puede ser considerado filosofía, sino otra cosa, que de filosofía sólo tendrá el nombre. En este sentido la buena voluntad de la Conferencia, en combinación con su mala inteligencia no sólo no nos acerca al objetivo, sino que nos aleja de él, si es que el objetivo es que la Filosofía esté presente como asignatura en la educación secundaria.
  2. El problema de los argumentos  es la concepción de la filosofía que está en su base. Básicamente lo que ocurre es que carecen de una concepción coherente de la filosofía a pesar de que se atribuyan nada menos que la representación de la filosofía española.
  3. Para mostrar esta falta de coherencia Bueno parte de su distinción entre concepciones exentas e inmersas de la filosofía. Las concepciones exentas serían aquellas que consideran la filosofía como un cuerpo doctrinal desvinculado del presente. De este tipo sería, por ejemplo, la escolástica aristotélico-tomista o la filosofía trascendental de Kant. Las concepciones inmersas serían aquellas que sostienen que la filosofía tiene que estar vinculada al presente, que debe ser su objeto. Pero la filosofía, al ocuparse del presente puede hacer dos cosas, o bien busca la armonía entre sus elementos, lo que da una filosofía inmersa armonicista o integracionista; o bien puede mostrar críticamente ese conflicto y tomar partido en él, lo que da como resultado una filosofía inmersa crítica.
  4. Según Gustavo Bueno esta concepción no es coherente porque combina, confundiéndolos, elementos incompatibles de las concepciones exentas e inmersas. Por un lado, su uso de la expresión ‘la filosofía’, como si estuviera dotada de alguna unidad, apoyada en el uso del concepto de ‘comunidad filosófica’, son síntomas de una concepción ‘exenta’. Parece que entienden que hay alguna unidad, doctrinal o metodológica, que permite hablar de una comunidad filosófica, con independencia del presente, cuando lo único que existe es una ‘comunidad polémica’ de filosofías en plural que no comparten ni doctrinas ni métodos y que además frecuentan el insulto mutuo. Por otro lado, parecen sostener que la filosofía ha de ocuparse del presente porque ha de formar al alumno para que integre los diversos conocimientos, mejore su capacidad para comprender la ‘complejidad del mundo contemporáneo’, etc.
  5. La concepción de la filosofía que se desprende de esos argumentos es además una concepción que prescinde de lo que Bueno considera lo esencial de la filosofía. Se podría decir que  se sostiene una concepción armonicista, que busca integrar los diferentes elementos del presente y englobarlos en una unidad que permitiría al alumno comprenderlos mejor. Para Bueno esta posición no sólo es conformista sino que se compromete positivamente con lo que llama los tres grandes ‘fundamentalismos’ del presente: el fundamentalismo religioso, representado por el carácter ‘revelado’ y sagrado de los derechos humanos; el fundamentalismo científico, según el cual la ciencia tendrá la última palabra en cuanto a la verdad se refiere; y el fundamentalismo político, para el que el sistema democrático representaría algo así como el fin de la historia. Para Gustavo Bueno la filosofía contiene, como un elemento esencial, lo que denomina la ‘trituración del presente’ y que consistiría, precisamente, en la crítica de esos tres fundamentalismos a los que la Conferencia de Decanatos se pliega con suma docilidad, asumiéndolos como presupuestos.
  6. [Conclusión, según mi propia interpretación de las palabras de Gustavo Bueno] Si parten de una concepción incoherente de la filosofía que además ignora el carácter propio y esencial de esta, que es la ‘trituración del presente’, entonces sus argumentos desvirtúan completamente el fin propuesto y lo sustituyen por la defensa de una asignatura fundamentalista de carácter ideológico muy alejada de lo que ha sido y es la filosofía.

Estos argumentos de la Conferencia de Decanatos de Filosofía no sólo parecen ser asumidos por la REF, sino que son prácticamente la copia del comunicado de prensa que emite la propia REF unos días antes que la Conferencia de Decanatos de Filosofía. Estas críticas se dirigen, entonces, a la REF misma. Creo que aunque Gustavo Bueno no parece muy enterado al principio del vídeo de los detalles de la situación en la que nos encontramos, sin embargo, a mi juicio, ha visto perfectamente cuál es la debilidad más importante de lo que viene siendo la defensa más seria y de más alcance que se está haciendo de la filosofía en secundaria (y justo es reconocer esto).

A la REF todavía le falta la valentía para defender la Filosofía en cuanto tal en la educación secundaria y no como otra cosa que ellos creen que será aceptable por no sé quién. Todavía es posible que abandone sus complejos. Ojalá.

Sirva esta crítica de Gustavo Bueno como reivindicación de la Filosofía en la Educación Secundaria.

Meme: Historia de la Filosofía

Hace algún tiempo, en este mismo blog, inicié una serie de artículos titulada ‘Los enemigos de la Filosofía’. Entonces situé al PSOE como enemigo número uno. El PP ocupaba un modesto quinto lugar. Era el año 2010 y Camps todavía sonreía ufano en los telediarios de Canal 9.

En aquel artículo cité el siguiente fragmento del programa electoral del PP para las elecciones del 2008, según el cual el PP mejoraría “la estructura, los programas y la eficacia de los aprendizajes en el bachillerato” mediante, entre otras medidas:

Una orientación adecuada de las materias de carácter humanístico, evitando su actual empobrecimiento. La filosofía recuperará su configuración clásica, desvinculándola de “Educación para la Ciudadanía”.

Resulta que ahora el PP tiene la ocasión de ‘devolver’ a la filosofía su ‘configuración clásica’ para evitar ‘su actual empobrecimiento’ y aunque siempre tuve dudas acerca de qué había que entender por ‘configuración clásica’, lo que no me esperaba era esto. Parece que para evitar el actual empobrecimiento de las humanidades, y concretamente de la filosofía lo que hay que hacer es eliminar la Historia de la Filosofía de 2º de Bachillerato que, de las asignaturas de nuestro departamento, es la que con mayor seriedad, rigor, profundidad y alcance presenta la Filosofía. Supongo que estos del PP pretenden terminar con el ‘empobrecimiento’ a la manera de Jonathan Swift.

Sin duda el PP es hoy el enemigo número uno de la filosofía, y el peor que ha habido hasta ahora, si es que lleva adelante lo que propone en el 2º borrador de la LOMCE. En este texto además de darle una estocada mortal a la Historia de la Filosofía y de eliminar la Ética de 4º de ESO, se inventan una asignatura de ‘Valores éticos’ como una Alternativa a la Religión de las de antes, y con las mismas contradicciones que tenía antes.

Estoy convencido de que la propuesta del PP es un ERROR. Y un error grave. Se me ocurren otros calificativos con los que podría desahogarme con más eficacia y sin faltar a la verdad, pero me contengo. No se trata sólo de que el asunto nos perjudique como gremio, que nos perjudica, y bastante, sino de que es perjudicial para el sistema educativo mismo y para los alumnos. La privación que supone para un estudiante de bachillerato no estudiar la Historia de la Filosofía es inadmisible. Como profesores de filosofía y como ciudadanos (¿o ahora hay que decir ‘emprendedores’?), tenemos la obligación de hacer ver al gobernante su error. No debemos esperar a que ‘alguien’ diga o haga algo, sino que tenemos que ponernos manos a la obra.

De momento, y por lo pronto, lo que desde aquí propongo es iniciar un meme sobre la Historia de la Filosofía. Desde este blog ya hemos participado en algunas de esas cadenas y el resultado ha sido interesante. Invitaré a los autores de, al menos, tres blogs, a escribir sobre la historia de la filosofía. Si aceptan, tendrán que invitar, a su vez, a otros tres y al final (si lo hay) haremos un recopilatorio de todos los artículos. Para facilitar el seguimiento hay que añadir links a los blogs que nos invitan y a los que invitamos. La perspectiva a adoptar es libre. Se puede hacer una reflexión sobre el concepto de historia de la filosofía, explicar alguna anécdota como profesor o como alumno, compartir alguna experiencia, hablar de la necesidad (o no) de la asignatura, o de lo que se quiera, siempre que esté relacionado con el tema de la historia de la filosofía.

De momento, mi aportación al meme es un mensaje tan breve como sencillo, que les transmito en forma de vídeo:

Sigue el meme

Educación ético-cívica en 4º de ESO

Creo que, después de todo, tenemos que agradecer al Ministro Wert que haya eliminado la asignatura de ‘Educación-ético-cívica’ de 4º de ESO del anteproyecto de la LOMCE. Dicho esto, me veo obligado a pedirles que antes de marcar el número de su sicario de cabecera para encargarle mi defenestración (aunque, como Krahe, prefiero la hoguera), dejen que me explique.

En un post anterior defendí que la filosofía forma parte de la educación no como un adorno, sino como uno de sus órganos. No se trata, ciertamente, de un órgano vital, pero si falta, la salud del sistema se debilita. Un agudo comentarista sostuvo que en cualquier caso la ‘Educación ético-cívica’ de 4º de ESO no es filosofía y yo casi estoy de acuerdo con él. Esa asignatura contiene ciertos elementos que pueden ser llamados ‘filosofía’ y que el profesor puede priorizar sobre el resto dándole al asunto un enfoque fundamentalmente filosófico. Pero eso es porque los profesores estamos acostumbrados a comulgar con ruedas de molino. En realidad un lector mínimamente sensible se dará cuenta de que el curriculo de la asignatura es un engendro abominable de charlatanería babosa, un refrito de contraportadas de libros de autoayuda, un argumentario de campaña electoral, una receta contra la inteligencia y un trozo de BOE echado a perder. Los profesores de filosofía acaban haciendo con todo eso algo bastante decente y que puede ser calificado como una ‘introducción a la filosofía’, pero tengan por seguro que si el autor de la Ética a Nicómaco examinara uno de esos libros de texto de ‘Educación ético-civica’, nos correría a todos a gorrazos.

Es urgente, a mi juicio, diseñar una asignatura de filosofía para 4º de ESO, pero de filosofía. No hay que pedirle al ministerio que nos devuelva lo que ha quitado porque ha hecho bien en quitarlo. El señor Wert nos ha dado la oportunidad de refundar la filosofía en 4º de ESO. No se limiten ustedes a pedir lo que había: pidan filosofía. Pero filosofía, filosofía, ya me entienden.

Por eso, aprovecho para manifestarme completamente a favor de la recién creada Red Española de Filosofía (REF) cuando, en la carta que dirigen al ministerio, solicitan una ‘Introducción a la Filosofía’ obligatoria para 4º de ESO. También se pronuncia en ese sentido Ángel Martín, Presidente de la SFPA, en una reciente entrevista que le han hecho en el Información. Espero que este sea el sentido de las movilizaciones, no para recuperar la filosofía en 4º de ESO, sino para implantarla de una vez por todas.

La educación mutilada: una Ética para Wert.

De un tiempo a esta parte y para mofa de amigos y familiares, vengo observando una preocupante pérdida de pelo. Considerando que soy hijo y nieto de calvos, no me queda otra que aceptar resignadamente mi destino genético. En realidad perder el pelo no supone ninguna tragedia. Mi vida será igual, y si con pelo no soy un latin lover, tampoco lo seré sin él. El pelo pertenece al género de cosas que, si se pierden, pues da igual, pero que es mejor conservar. Creo que la Ética de 4º de ESO es también de este tipo de cosas (me perdonen ustedes). Como saben el anteproyecto de LOMCE elimina esta -a mi juicio, importante- asignatura. No conviene dramatizar. La consecuencia más visible de esta eliminación será que sobrarán bastantes profesores de filosofía que tendrán que dar clase de otra cosa. Los alumnos no perderán su capacidad crítica -si la adquirieron alguna vez- ni acabaremos con la ‘cultura democrática’, signifique eso lo que signifique. No habrá grandes catástrofes para la sociedad si se pierde la Ética de 4º de ESO. Pero eso no significa que haya que quitarla, ni que hacerlo sea mejor. Todo lo contrario, su eliminación supone una mutilación que, no siendo mortal para el sistema educativo, lo afea bastante.

La palabra ‘mutilación’ no ha sido elegida aquí por razones retóricas. Sin la filosofía a la educación secundaria obligatoria le falta algo. Wert, en su LOMCE, nos propone un sistema mutilado sin que el miembro amputado tuviera enfermedad alguna. No necesito que me recuerden los sistemas educativos también europeos que no tienen filosofía en la educación secundaria porque mi respuesta es que esa no es precisamente su virtud.

Si alguien necesita que le convenzan de la importancia de no suprimir una asignatura filosófica de la ESO es que ya es bastante bruto y puede que poco sensible a cuantos argumentos se le quieran ofrecer. En cualquier caso, si algún Violante me mandara hacerlo y en mi vida me viera en tal aprieto, este sería mi soneto:

  1. La filosofía ha sido y es en nuestra tradición occidental algo real y que, a diferencia de la pornografía o del billar, ha jugado un papel relevante en la construcción de lo que hoy entendemos por ser humano. La filosofía ha impregnado nuestro arte, nuestro cine, nuestra literatura, está en nuestra ciencia, en nuestra tecnología y en nuestras instituciones políticas. Sustraer la filosofía de la educación secundaria obligatoria sólo puede entenderse como una ocultación, y sólo puede ser motivada por la maldad o por la ignorancia ¿Por qué ocultar a los individuos que no continuarán sus estudios un elemento fundamental de la realidad en la que van a vivir? No se les ocultarán los átomos, ni la revolución francesa, ¿pero sí la filosofía que nos permite entender los átomos y la Revolución Francesa? No veo cómo puede esa resta mejorar el sistema.
  2. Todo sistema educativo ha de tener una finalidad. Se suele hablar de formar ciudadanos, individuos críticos, buenos profesionales, etc. Yo creo que todas esas pretensiones son consecuencias de la búsqueda de otra cosa: la Verdad. Me refiero a la Verdad con mayúsculas, a la verdad entendida no como algo que ya está en nuestro poder, sino como una aspiración, como aquello que Machado nos invitaba a buscar juntos. Las  ciencias sólo consiguen una mirada parcial a esa verdad, una mirada fragmentada. Las ciencias no nos muestran la Verdad, sino lo que de verdad es controlable. La Verdad sólo brilla por su ausencia pero ese brillo únicamente se nos hace visible desde la filosofía, que tiene que venir al final de la educación obligatoria a rematar lo aprendido, enfrentándolo a lo ignorado. La filosofía sirve para evitar que los que terminan sus estudios crean que lo saben todo. No es poco, se lo aseguro.
  3. Creo que una filosofía en 4º de ESO sólo tiene sentido como una Introducción a la filosofía (ese es, para mí, uno de los aciertos de la carta de la REF a Wert). Ahora bien, también creo que esa introducción a la filosofía tiene que ser fundamentalmente ética (aunque no sólo ética) Creo, y espero no resultar cursi, que el tema de la ética es, en el fondo, la vida, que como decía Ortega, es la realidad radical desde la cual se nos aparecen todas las demás realidades. Creo que la aportación de la filosofía a la comprensión de las estructuras fundamentales de la vida y sus problemas no puede ser sustituida por un conocimiento ‘transversal’ como una cabellera no puede ser sustituida ocultando la calva con pintorescos peinados ‘transversales’.

Un ejemplo de peinado transversal

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