Inteligencia artificial

Bueno aquí os dejo una dirección web para que entréis y probéis esta inteligencia artificial: es fácil, sólo tenéis que pensar en algo y contestar 20 preguntas, luego la inteligencia artificial adivinará aquello en lo que habéis pensado… incluso es capaz de decir los errores que hemos cometido al contestar… qué curioso

http://www.minijuegos.com/juegos/html/index.php?id=2962

publicado por Gautama

Apología de la nada (1 de 2)

Con motivo de la iniciativa de publicar un post sobre el nihilismo surgida en la blogosfera filosófica, trataré de hacer unas reflexiones sobre el tema. En realidad la discusión es rica y se ha tratado el tema desde muy variadas perspectivas en otros blogs. Quizá yo me desvíe un poco puesto que mi propósito será hablar, más que del nihilismo, de la nada, aunque al final volveré sobre aquél. Mi intervención tendrá dos partes, en ésta presentaré algunos textos que comentaré en la segunda parte que (espero) tendré lista mañana
¿Cuál es la diferencia entre el ser y la nada? Puede parecer una pregunta extraña, de respuesta tonta. Pero intenta responderla… ¿Qué? Siempre que leo a Parménides y me enfrento a ese Ser tan majestuoso, pero inmóvil, inmutable, eterno, etc., tengo la sensación de que el ser es algo bastante anodino, y que es lo más parecido a la nada. ¿En qué se diferencian?
En uno de sus sermones, el Maestro Eckhart explica que para albergar a Dios, primero el alma debe vaciarse de todo. Este vaciarse consiste en abandonar todo interés por las cosas, abandonar todo deseo, toda pasión, todo pensamiento; hacer la nada en el alma. Y esa nada, dice Eckhart, es Dios. Abundando en esta idea, me gustaría recordar el conocido texto de Hegel:

Cuando se habla en general de una diferencia, se tienen dos términos, cada uno de los cuales posee una determinación que no se muestra en el otro. Pero aquí se tiene el ser que es la indeterminación absoluta que es también el no-ser. Por consiguiente, la diferencia de estos dos términos no es sino una opinión, una diferencia puramente abstracta y que no es una. En toda otra diferencia tenemos, al mismo tiempo, un término común que envuelve los términos diferenciados. ¿Hablamos, por ejemplo, de dos especies diferentes? El género es su elemento común. Decimos de igual manera: hay una esencia de la naturaleza y una esencia del espíritu. Aquí la esencia es un elemento que pertenece a ambos. En el ser y el no-ser, por el contrario, la diferencia no tiene fundamento, y precisamente por esta razón no hay aquí diferencia;porque hay en ambas determinaciones la misma ausencia de fundamento. Se dirá quizá que el ser y el no-ser son dos pensamientos y que así el pensamiento les es común. No se observa que el ser no es un pensamiento particular determinado, sino el pensamiento aún absolutamente indeterminado y que, po resto, no se debe distinguir del no-ser.-Se representa también el ser como la existencia más llena, y el no-ser, por el contrario, como la mas vacía. Pero si, considerando el universo, decimos de él que todas las cosas son y nada más, suprimimos toda determinación y , en vez de la plenitud absoluta, tenemos la inanidad absoluta. Esto se aplica también a la definición de Dios considerado como simple ser, a lo cual los budistas oponen con ingual razón la otra definición: Dios es la nada, de donde sacan la consecuencia de que el hombre aniquilándose vuelve a Dios.
HEGEL: Lógica, vol 1, 1ª Parte, LXXXVII, Zusatz

Esta misma idea es expresada, quiźa más claramente, por Manuel García Morente:

[…] definir un concepto consiste en incluir este concepto en otro que sea más extenso, o en otros varios que sean más extensos y que se encuentren, se toquen, precisamente en el punto del concepto que queremos definir. Si nos proponemos definir el concepto de “ser”, tendremeos que tener a mano conceptos que cubran mayor cantidad de ser que el concepto de ser. Pero el concepto de ser en general es el que cubre mayor cantidad de ser; por consiguiente, no hay otro más extenso, por medio del cual pueda ser definido.
Mas, por otra parte, podemos llegar también a la misma conclusión. Definir un
concepto es enumerar una tras otra las múltiples y variadas notas características de ese concepto. Un concepto es tanto más abundante en notas caracterísiticas, cuanto que es menos extenso; pues un concepto reducido necesita más notas definitorias que un concepto muy amplio. Y el concepto más amplio de todos, el concepto de ser, no tiene en realidad notas que lo definan.
Por eso, para definir el ser nos encontraríamos con la dificultad de que no tendríamos que decir de él nada.

Manuel García Morente: Lecciones preliminares de filosofía, p. 59, Ed. Encuentro, 2007


No podemos contestar a la pregunta del principio porque el ser y la nada son ambos conceptos tan vacíos que nada los distingue en cuanto a su contenido. El ser es y el no ser no es, es lo único que acierta a decir Parménides, y dificilmente podamos decir otra cosa nosotros. La nada o el no ser, sin embargo, juega un papel a mi juicio fundamental (casi diría fundacional): sólo al contraste con la nada, se nos hace visible el ser (y esa nada es Dios).

Sigue en Apología de la nada (2 de 2)

Otros blogs que hablan del tema:
El viejo desencantado
Phiblógsopho
Seres vacíos entre mundos habitados
Boulé
Tábano socrático

¿Máquinas emocionantes o emocionadas?

Con el aspecto de Claudia Schiffer o de Georges Clooney -no pongo links eh- y un poquito de conversación pronto pondrán acompañarnos a cenar al restaurante. Bueno, también se fabricarán los modelos ET, Mike Thyson, Leticia Sabater, Padre Apeles, la niña de Shrek, Oso Yogui, Kiko y Coto Matamoros, matemáticos hamletianos, metafísicos críticos, lógicos polivalentes, poetas dodecafónicos, fontaneros ingrávidos, escoceses sobrios…

Llegarán a ser tan inteligentes que dudarán de que 1+1=2. ¿O estarán seguros de su verdad precisamente por ser indemostrable?.

Empatía. Def RAE
1. f. Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro.

Probablemente 1+1=2

Si le preguntamos a alguien cuánto es 1 + 1 nos responderá sin dudar que 2. Luego nos mirará raro. Si queremos empezar a molestarle más seriamente, podemos preguntarle que cómo sabe que 1+1 son 2, que lo demuestre. En el caso de que no nos mande a freír espárragos, seguramente empezará a mostrar ejemplos en los que tan vulgar igualdad se cumple. Levantará un dedo y dirá «uno», luego levantará otro dedo y dirá «uno», y al final contará los dedos levantados: «uno y dos». Quizá, para terminar de convencernos, cogerá dos piedras y repetirá el mismo proceso. Como lo que nos hemos propuesto es fastidiarle, le diremos que en realidad no ha demostrado nada, porque ‘1 dedo + 1 dedo = 2 dedos’ es verdad porque 1+1=2, no al revés; pretender que lo que ha hecho constituye una demostración sería un flagrante caso de petitio principii, es decir, dar por supuesto lo que hay que demostrar. Aquí nuestro interlocutor, si es educado, se disculpará y se irá maldiciéndonos, a no ser… que sea Bertrand Russell, que tuvo la osadía de demostrar que 1+1=2. Esta es su prueba (pinchar en la imagen para ampliar):

Como veis la cosa tiene miga. Esta prueba está en los Principia Mathematica, obra que Russell escribió junto con Whitehead con el fin de derivar toda la matemática a partir de unos primeros principios evidentes. Para llegar a esta prueba hay que pasar por 378 páginas de rigurosas derivaciones lógicas y le sigen muchas más (de hecho, es dudoso que alguien, a parte de Gödel, haya leído todo el libro con provecho).

En realidad lo que aquí demuestran Russell y Whitehead es que el 0 y el 1 son los únicos números menores que 2. Pero esto es equivalente a demostrar que 1+1 son dos. ¿Por qué? Bien, para que la siguiente igualdad sea verdadera:

a + b = 2

Ni a ni b pueden ser mayores que 2. La prueba de Russell nos permite afirmar que a y b serán 0 ó 1. Si uno de los dos es 0, entonces el otro tiene que ser el dos mismo. Y si uno de los dos es 1, entonces el otro tiene que ser también 1 porque en caso contrario, sería 0 (y la igualdad sería falsa) o un número mayor o igual a 2 (l o que también haría falsa la igualdad). Por lo tanto demostrar que 1+1=2 supone demostrar que 0 y 1 son los únicos números menores que 2.

Si sois lectores avispados, os daréis cuenta de que aquí se están presuponiendo muchas cosas. Esa es la ventaja de la lógica. Mientras que antes la sumita ésta nos parecía algo de lo más simple y evidente, al intentar demostrarla con rigor lógico vemos que no lo es tanto, que la simplicidad era sólo aparente y que en el fondo escondía una gran complejidad.

Tanta es la complejidad que, de hecho, el genial Kurt Gödel consiguió demostrar que jamás sabremos si esa prueba es completa y absolutamente válida porque es imposible demostrar que todo el sistema es consistente (es decir, que no lleva a contradicciones). Pero esto… es otro post.

La notación lógica de los Principia de Russell y Whitehead traducida a los símbolos actuales.
Los Principia Mathematica escaneados.
Bertrand Russell en la Wiki, con Whitehead
Algunos de los avances más importantes en la matemática del siglo XX
El teorema de Gödel en la Wiki
Documento: Los fundamentos de la matemática y los teoremas de Gödel, de Mario A. Natiello
Documento: Lógica de Primer Orden

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