Dos reflexiones breves en favor de la filosofía

seminario-filosofia-griega-16-1-2012

 

Historia de España e historia de la filosofía

Mi descubrimiento de la historia de la filosofía se remonta a 1980 -reciente la promulgación de la Constitución que ponía fin al “Régimen” . Fue el encuentro con un libro: la Historia de la filosofía de Navarro Cordón y Tomás Calvo para estudiantes de COU. Ese libro fue la experiencia de apertura a un mundo absolutamente nuevo y desconocido para mí: Europa.

Ortega pretendió poner a España a ”la altura de los tiempos”, del tiempo de la mejor Europa, para ello era necesario disciplina intelectual, rigor, método y voluntad de sistema; las actitudes propias de la filosofía y de la ciencia, de las que tan escasa se mostraba la cultura española. Alrededor de su magisterio surgió una escuela filosófica de extraordinario valor intelectual, José GaosXavier Zubiri, García MorenteMaría ZambranoJulián Marías, Ferrater Mora… Una generación a la altura de lo mejor de cualquier universidad europea, pero llegó el 36 y, ya sabéis, todos aquellos hombres desperdigados por Europa, América o en el exilio interior. Aquí se hizo silencio o palabra dictada durante muchos años.

Mi generación apenas vivió aquellos años, nosotros dispusimos de libros como la historia de la filosofía antes citada. Ahora se pretende que, nuevamente, estén ausentes de nuestras aulas de bachiller y uno siente que se está secuestrando algo valioso y que se está generando algo con efectos perniciosos: una historia de España, del arte, de la literatura y de la lengua española aislada e ignorante de la historia de las ideas y del pensamiento europeo. Esa no es la mejor historia de España. No es la historia de España que muchos queremos.

El valor de la filosofía

“Es hermoso y divino el ímpetu ardiente que te lanza a las razones de las cosas; pero ejercítate y adiéstrate en estos ejercicios que en apariencia no sirven para nada; y que el vulgo llama palabrería sutil, mientras que aún eres joven, de lo contrario la verdad se te escapará”.  Estas palabras de Platón son tan actuales hoy como hace veinte siglos.

Lo que recuerdo como más singular de las clases de historia de la filosofía a las que asistí como alumno es la sensación de estar enfrentado a la verdad sin otros instrumentos que mi propia razón y mi propia sensibilidad, nada se daba por supuesto, ni se aceptaba de antemano; cada afirmación, cada duda, cada argumento se mostraba ante mí para ser examinado, aprobado, matizado o rechazado. No era raro que aquellas respuestas y preguntas me acompañaran tras las clases y entonces me parecía contemplar el mundo con los ojos de Spinoza, Heráclito, Marx, Demócrito, Sartre, Nietzsche, Ortega

 He comprobado curso tras curso experiencias similares en alumnos. Nos quieren hacer creer que se aburren soberanamente por “la lejanía, lo abstrusa, lejana y falta de utilidad de la historia de la filosofía”, pero esa concepción no es mas que un puro prejuicio rampante que no vale la pena ni intentar desmontar -este tipo de prejuicio es totalmente externo, interesado y propio de quien carece de contacto real con aquello que menciona. Sin duda, es patente la utilidad instrumental de la filosofía para mejorar y ampliar el conocimiento y uso de la lengua propia, como lo es para mejorar la comprensión de la historia en general, al relacionar hechos y acontecimientos con el desarrollo de las ideas. Mas estas utilidades son añadidos que vienen dados en la filosofía, pero que no constituyen su esencia propia. Es a esa esencia íntima a lo que apunta Platón en las palabras de un anciano Parménides  dirigidas a un jovencito Sócrates que apunta maneras:

 ….. mientras que aún eres joven, de lo contrario la verdad se te escapará.

Es la pasión por la verdad lo que caracteriza al filósofo auténtico, una verdad que puede no sea amable, ni conveniente, ni útil, ni bella, ni buena, que puede ser cruel, inhumana, fea. Algo de verdad hay en el hombre vulgar que en todos los tiempos ha visto al filósofo como un loco infeliz y un tanto ingenuo;  la búsqueda de una verdad tal sólo puede nacer como pasión allí donde exista esa pizca de locura generosa y despreocupada que anida en toda juventud auténtica.

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Más en defensa de la filosofía. Clip Filosofia 2 0

Clip Filosofía 2.0

¿Quién teme a la filosofía?

 

Plataforma ¿Quién teme a la Filosofía? Región de Murcia.

Defensa de la Filosofía en Secundaria.

 

Con mis mejores deseos: Feliz año 2013

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y sobre
la línea y las espumas
de la costa
los pájaros que

cambian de planeta
llenan
el mar
con su silencio de alas.

Pablo Neruda

La reducción de las materias filosóficas en el segundo borrador de la LOMCE supone el más brutal desprecio a esta disciplina y a la labor de unos profesionales. Pero hasta el momento la reacción de estos profesionales -entre los que me cuento- ha sido muy tibia -en el peor sentido de la palabra. La conversión de nuestra actividad profesional en una suerte de alternativa a la religión (pues no es otro el papel que se nos reserva con la LOMCE) reclama de nosotros una actitud mucho más enérgica y más unánime. Sabemos que el poder de cada uno de nosotros es ínfimo en comparación al que posee quien cuenta tras él con un partido con una mayoría absoluta en el gobierno, pero cualquier apoyo de medios de comunicación o de otros sectores de la sociedad, solo puede partir de un compromiso individual de todos los profesionales -y estudiantes- de esta disciplina. Es posible imaginar muchas iniciativas, pero puesto que nuestro lugar, nuestra fuerza, está en el logos, en la palabra razonada, la más elemental, la más filosófica de todas estas iniciativas -y que sirve de fundamento para cualquier otra- consiste en que cada uno de nosotros tome la palabra. Ese fue el sentido de la propuesta que iniciamos desde aquí hace unas semanas. Esa propuesta sigue en pie -sea en forma de cartas al director, de artículos en prensa, blogs, webs, redes sociales- tomad la palabra.

Y como diría un buen amigo: ¡Salud y librepensamiento para 2013!

Meme Historia de la Filosofía. ¿ In partibus infidelium otra vez?

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Mi primer contacto con la historia de la filosofía se remonta a 1980. Aún era muy reciente la promulgación de la Constitución que ponía fin al “Régimen”, aunque todavía eran patentes las resistencias de éste a desaparecer. La lectura de dos libros de Javier Cercas, Las leyes de la frontera y Anatomía de un instante, me han hecho rememorar recientemente aquellos años en que se tramaban golpes de estado en las cafeterías, los adolescentes aprendían a “puentear” los 124 y la heroína entraba a galope para asolar barrios marginales y obreros.

Mi descubrimiento de la filosofía fue bastante ordinario, no tuvo el aspecto de una revelación, ni fue resultado del encuentro con ninguna personalidad carismática, fue el encuentro con un libro: la Historia de la filosofía de Navarro Cordón y Tomás Calvo publicado por editorial Anaya para estudiantes de COU; sin embargo, es el acontecimiento más decisivo en mi determinación posterior de estudiar filosofía, en que haya dedicado más de veinte años a enseñar filosofía y de que en este momento esté escribiendo esta remembranza. El encuentro fue casual, pero abrir ese libro y comenzar a leerlo no fue, sin embargo, nada trivial ni anodino; fue la experiencia de apertura a un mundo absolutamente nuevo y desconocido para mí: Europa; es decir, los primeros intentos del genio griego de racionalizar la naturaleza y el estado, la tensión entre lo humano y lo divino, entre la razón y la fe, de los medievales; el yo esforzado en el dominio sobre el mundo en la filosofía moderna; la denuncia de la superstición, del fanatismo y la defensa de los principios de la libertad en empiristas y liberales británicos, la defensa de la autonomía moral y de la dignidad humana por Kant, la denuncia marxista de la alienación y explotación del hombre -qué incómodo nos resulta hoy Marx-, el coraje y la elegancia intelectual de Bertrand Russell… y entre aquellos hombres aparecía también un elemento extraño: José Ortega y Gasset, un hombre que filosofaba desde la Sierra de Guadarrama, asomado a El Escorial, que escribía obras tituladas como Meditación del Quijote, La rebelión de las masas o España invertebrada. Aquel hombre, Ortega, tuvo la osada intención de poner a España a ”la altura de los tiempos”, del tiempo de la mejor Europa, para ello se hacía necesario disciplina intelectual, rigor, método, voluntad de sistema; las actitudes propias de la filosofía y de la ciencia, de las que tan escasa se mostraba la cultura española. De lo que era un yermo filosófico emergió alrededor de su magisterio en pocos años una escuela filosófica –Escuela de Madrid, se dice- de extraordinario valor intelectual, José Gaos, Xavier Zubiri, García Morente, María Zambrano, Julián Marías, Ferrater Mora… Una generación a la altura de lo mejor de cualquier universidad europea, pero llegó el 36 y, ya sabéis, todos aquellos hombres desperdigados por Europa, América o en el exilio interior… Aquí se hizo silencio o palabra dictada durante muchos años.

Nosotros, mi generación, no vivimos aquellos años. Nosotros dispusimos, encima de nuestro pupitre, de libros como la historia de la filosofía antes citada. Ahora, cuando parece que libros como éste no van a estar en nuestras aulas de bachiller, uno siente que se está ocultando, secuestrando, algo valioso, que se está generando algo con efectos perniciosos. Una historia de España, del arte, de la literatura y de la lengua española aislada, ignorante, de la historia de las ideas y del pensamiento europeo no es la mejor historia de España. No es la historia de España que muchos queremos.

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La educación mutilada: una Ética para Wert.

De un tiempo a esta parte y para mofa de amigos y familiares, vengo observando una preocupante pérdida de pelo. Considerando que soy hijo y nieto de calvos, no me queda otra que aceptar resignadamente mi destino genético. En realidad perder el pelo no supone ninguna tragedia. Mi vida será igual, y si con pelo no soy un latin lover, tampoco lo seré sin él. El pelo pertenece al género de cosas que, si se pierden, pues da igual, pero que es mejor conservar. Creo que la Ética de 4º de ESO es también de este tipo de cosas (me perdonen ustedes). Como saben el anteproyecto de LOMCE elimina esta -a mi juicio, importante- asignatura. No conviene dramatizar. La consecuencia más visible de esta eliminación será que sobrarán bastantes profesores de filosofía que tendrán que dar clase de otra cosa. Los alumnos no perderán su capacidad crítica -si la adquirieron alguna vez- ni acabaremos con la ‘cultura democrática’, signifique eso lo que signifique. No habrá grandes catástrofes para la sociedad si se pierde la Ética de 4º de ESO. Pero eso no significa que haya que quitarla, ni que hacerlo sea mejor. Todo lo contrario, su eliminación supone una mutilación que, no siendo mortal para el sistema educativo, lo afea bastante.

La palabra ‘mutilación’ no ha sido elegida aquí por razones retóricas. Sin la filosofía a la educación secundaria obligatoria le falta algo. Wert, en su LOMCE, nos propone un sistema mutilado sin que el miembro amputado tuviera enfermedad alguna. No necesito que me recuerden los sistemas educativos también europeos que no tienen filosofía en la educación secundaria porque mi respuesta es que esa no es precisamente su virtud.

Si alguien necesita que le convenzan de la importancia de no suprimir una asignatura filosófica de la ESO es que ya es bastante bruto y puede que poco sensible a cuantos argumentos se le quieran ofrecer. En cualquier caso, si algún Violante me mandara hacerlo y en mi vida me viera en tal aprieto, este sería mi soneto:

  1. La filosofía ha sido y es en nuestra tradición occidental algo real y que, a diferencia de la pornografía o del billar, ha jugado un papel relevante en la construcción de lo que hoy entendemos por ser humano. La filosofía ha impregnado nuestro arte, nuestro cine, nuestra literatura, está en nuestra ciencia, en nuestra tecnología y en nuestras instituciones políticas. Sustraer la filosofía de la educación secundaria obligatoria sólo puede entenderse como una ocultación, y sólo puede ser motivada por la maldad o por la ignorancia ¿Por qué ocultar a los individuos que no continuarán sus estudios un elemento fundamental de la realidad en la que van a vivir? No se les ocultarán los átomos, ni la revolución francesa, ¿pero sí la filosofía que nos permite entender los átomos y la Revolución Francesa? No veo cómo puede esa resta mejorar el sistema.
  2. Todo sistema educativo ha de tener una finalidad. Se suele hablar de formar ciudadanos, individuos críticos, buenos profesionales, etc. Yo creo que todas esas pretensiones son consecuencias de la búsqueda de otra cosa: la Verdad. Me refiero a la Verdad con mayúsculas, a la verdad entendida no como algo que ya está en nuestro poder, sino como una aspiración, como aquello que Machado nos invitaba a buscar juntos. Las  ciencias sólo consiguen una mirada parcial a esa verdad, una mirada fragmentada. Las ciencias no nos muestran la Verdad, sino lo que de verdad es controlable. La Verdad sólo brilla por su ausencia pero ese brillo únicamente se nos hace visible desde la filosofía, que tiene que venir al final de la educación obligatoria a rematar lo aprendido, enfrentándolo a lo ignorado. La filosofía sirve para evitar que los que terminan sus estudios crean que lo saben todo. No es poco, se lo aseguro.
  3. Creo que una filosofía en 4º de ESO sólo tiene sentido como una Introducción a la filosofía (ese es, para mí, uno de los aciertos de la carta de la REF a Wert). Ahora bien, también creo que esa introducción a la filosofía tiene que ser fundamentalmente ética (aunque no sólo ética) Creo, y espero no resultar cursi, que el tema de la ética es, en el fondo, la vida, que como decía Ortega, es la realidad radical desde la cual se nos aparecen todas las demás realidades. Creo que la aportación de la filosofía a la comprensión de las estructuras fundamentales de la vida y sus problemas no puede ser sustituida por un conocimiento ‘transversal’ como una cabellera no puede ser sustituida ocultando la calva con pintorescos peinados ‘transversales’.

Un ejemplo de peinado transversal

Otra educación es posible.

Afirma Aristóteles que la vida filosófica sólo imperfectamente puede cumplirse en el hombre, ligados como estamos a diversas necesidades, sociales y corporales. Sólo un dios libre de éstas podría darse plena y enteramente a la vida teórica, a la pura contemplación intelectual. Como no todo va a ser filosofar, dada mi humanidad, aparte de cruzar Nuñez de Balboa tengo también que ir al Carrefour. Al supermercado me dirigía y escuchaba la radio durante el trayecto, hablaban de los acontecimientos de Madrid: las declaraciones de Esperanza y la huelga de profesores, de las dichosas veinte horas y demás… en cierto momento del programa comenzó una entrevista paródica al supuesto representante de un grupo de renovación educativa, “Otra educación es posible“, el cual proponía que las clases fuesen de 800 alumnos -lo que me hizo dudar de si estaba ante una parodia o ante una pequeña exageración-. El supuesto renovador apoyó su propuesta con un buen número de argumentos, “lo importante es lo que se dice, con independencia del número al que se dice” “¿hace más díficil o modifica la comprensión de lo que dice un locutor de radio el hecho que tenga mil o doscientos mil oyentes”, “el que quiera aprender lo hará lo mismo si son venticinco que si son ochocientos” , “y quien careza de interés por hacer nada lo mismo le da estar con cuatro que con cuatrocientos” y finalizaba remitiéndose a los hechos: “desde el 36 hasta el 75 no hubo fracaso escolar en España”. No lo dijo el renovador, pero no era difícil de deducir: los grupos reducidos deben ser para los mejores, para los menos, los pocos, los selectos, los aristoi. Y puestos a seleccionar: ¿Quién podrá cuanto el deseo/ Aunque imposible, conciba?/¿Y quién lo de abajo arriba/ Vuelve en el mundo ligero?

¿Déjà vu o visión profética? ¿ambas cosas?.

Aparte de escuchar la radio, aprovecho estas visitas para ir leyendo de gratis Aguirre, el magnífico de Manuel Vicent en un ejemplar del supermercado, aunque es mucho mejor hacerlo en un cómodo sillón de la Casa del Libro. Entretenido documento sociológico -la mala uva hispana sin mácula-. Interesante, más ahora que estamos con Ortega.

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