Ilusiones ópticas

Esta es mi ilusión óptica preferida. Observad la imagen con atención:

Como vemos, se trata de un cilindro verde sobre una especie de tablero de ajedrez, que alterna casillas oscuras con casillas más claras.

Probablemente todos os sentiréis perfectamente capaces de responder correctamente si os pregunto si una casilla determinada es oscura o clara. ¿Pero realmente tenéis razones para estar tan seguros de que vuestra respuesta es correcta? ¿Es posible equivocarse respecto a algo tan sencillo como distinguir una casilla oscura de una clara?

Comparad la casilla marcada con una A con la casilla marcada con una B. ¿Cuál es oscura y cuál es clara?

Parece evidente que la A es oscura y la B clara. Pero no es así. De hecho las dos son del mismo color. Seguramente persistiréis en el error durante un rato y creeréis que esto es una broma, pero fijáos más en la imagen, tapad con los dedos el resto del dibujo y dejad a la vista sólo la casilla A y la B. O mejor, imprimid la imagen en color (con una buena impresora, de lo contrario no lo apreciaréis) y luego recortad la casilla A y la B. Veréis.

Lo grande y lo pequeño

Un bello (aunque ya un poco viejo) video. Imaginad que nos vamos alejando de la tierra hasta alcanzar una altura de 10^24 (10 elevado a 24). No parece una distancia muy grande, ¿verdad? Pues os equivocáis. Pero una vez que hemos llegado a esta altitud, empezamos a bajar, llegamos a la tierra de nuevo, pero empezamos a ampliar, vemos las células, las moléculas… hasta una ‘altura’ de 10 elevado a -16. Pero estos límites no son los límites de la realidad, que no se acaba, ni hacia lo grande ni hacia lo pequeño. Son los límites de nuestro conocimiento. Y, en fin, después de todo, no parece un distancia muy grande…

¿Para qué sirven las guerras?

(Pinchar en el mapa para ampliar)

En el mapa se puede distinguir claramente qué países venden armas a otros (azul), y qué países compran esas armas (el resto de colores). Está claro que cuantas más guerras haya, más armas harán falta. Pero además, cuantas más armas hagan falta, más armas venderán los países productores de armas. Y cuántas más armas vendan, más se ENRIQUECERÁ alguien. ¿Y quién es ese ‘alguien’ a quien las guerras, lejos de causarle dolor, le enriquecen? ¿Para qué y a quién sirven las guerras?

Fuente del mapa: Intermon Oxfman
Fotografía atentado en Bagdad: El País

Por cierto, y aunque no venga a cuento, en la sección BIBLIOTECA (a la derecha de esta página, hacia el final) he colgado El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde, en pdf, aunque también podéis descargarlo pinchando AQUÍ. Dado que he podido comprobar vuestra afición (ejém) por Oscar Wilde, he pensado que os gustaría leer la obra original, que por cierto es buenísima y no os defraudará. Esta lectura que os propongo sí que vale, con creces, una misa (como dijo aquél)… y hasta una clase de Ética…

Los pilares fantasma de la creación

No hace mucho os mostré esta fotografía tomada por el telescopio Hubble. Se trata de una nebulosa que, por razones evidentes, fue llamada ‘Los pilares de la creación’. Es un nombre bonito, pero desafortunado, pues si éstos fueran los pilares de la creación, hace ya tiempo que todo se habría derrumbado.
Digo esto porque los científicos acaban de descubrir que estas bellas estructuras de polvo y gases fueron destruídas hace 6.000 años por la explosión de una supernova. Pero entonces, ¿cómo han podido tomar la foto? Pues resulta que ‘los pilares de la creación’ están a 7.000 años luz de la tierra, de modo que la fotografía corresponde a algo que estaba ocurriendo hace 7.000 años. La razón es que la luz tarda 7.000 años en llegar a la tierra, de modo que hasta dentro de 7 milenios no podremos observar a través del telescopio lo que AHORA está ocurriendo allí. Dado que ‘los pilares de la creación’ desaparecieron hace 6.000 años, no podremos observar su destrucción hasta dentro de 1.000. Pero, como cantaría Gardel (escuchar canción), un milenio no es nada.
Los ‘pilares de la creación’ son sólo un fantasma (‘aparición’ en griego) que viaja por el espacio a la velocidad de la luz. Son la imagen de un muerto. Ya nada queda del original.
Pero ¿no es un fantasma todo lo que vemos? Si la luz tiene que recorrer una distancia determinada hasta llegar a nuestros ojos, por rápido que vaya, siempre tardará algún tiempo en llegarnos. Al mirar a mi gato caminar melífluamente por el pasillo no veo a mi gato, sino al fantasma de la luz que refleja el gato, pero mi gato ya no está ahí. El desfase temporal entre mi percepción del gato y la realidad del gato es inapreciable porque las distancias son muy pequeñas, pero existe, como hemos podido comprobar con los pilares de la creación. De hecho el desfase temporal no viene dado sólo por el tiempo que tarda la luz en llegar a mis ojos, sino que hay que esperar además a que mi cerebro procese toda esa información.
¿Hay alguna realidad que podamos percibir sin este desfase? ¿Hay algo que podamos conocer en el mismo momento en que se produce? ¿O el conocimiento siempre llega tarde a la realidad?
Quizá Descartes diría que lo único a lo que podemos acceder instantáneamente, sin pérdida de tiempo, es a nuestra propia conciencia. Pero ¿es así?

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