Teología en tardes de fútbol.

Esta tarde de domingo es tiempo de espera para el fútbol que se acaba; la filosofía cuentan que nació de la admiración, pero también del júbilo, y quizá de la espera y el aburrimiento. Hace más de veinte años mis mejores amigos se matriculaban -yo no- en la asignatura de Teodicea, el manual de la asignatura era ¿Existe Dios? de Hans Küng, por aquellos tiempos Küng estaba ya en disputa con Juan Pablo II y con el actual Pontífice, por entonces Cardenal Ratzinger.

Recuerdo que ante el título del libro se me planteó una cuestión, que me ha acompañado hasta ahora; para mí -tal como entonces lo entendí- la cuestión es otra, no si Dios existe, sino qué o quién es Dios. Dando por supuesta la existencia de Dios, después de todo el ser necesario no puede no existir, de lo que se trataría es de pensar o delimitar su esencia, qué es Dios (desde la perspectiva lógico-intelectual), o de buscar a Dios, quién es Dios (desde la perspectiva existencial y personal). Si el punto de partida fuese la negación de Dios, a mi juicio una perspectiva mucho menos interesante, igualmente sería previo la delimitación de la esencia de eso que negamos, si es que queremos saber de qué hablamos -cosa harto difícil cuando tratamos de estos temas metafísicos-.

Así pues la cuestión queda planteada, qué o quién es Dios, y si es tal como imagino: ¿deberían ganar Fernando Alonso y el Real Madrid?..

Tiempo de lectura.

En otros tiempos deseaba que llegaran las vacaciones para, por fin, poder leer lo que me apeteciese sin tener que limitarme a los libros impuestos durante el curso. Abandonar los libros de texto que perdían el encanto una semana despues de comprarlos; aunque, nuevecitos, recién llegados de la papelería era un placer pasar las páginas de papel brillante, con las esquinas cortantes y el olor del papel nuevo. Pero duraba poco la alegría y, con el paso del curso, el atractivo se diluía entre las tapas deterioradas, las esquinas dobladas, el subrayado y los exámenes..

Al finalizar el curso podía comenzar la nueva búsqueda en la biblioteca o entre las colecciones de casa. Los libros de aventuras de Julio Verne o Emilio Salgari, Los bandidos persas de Karl May. No eran libros muy refinados, pero empezaron a crear el gusto por la lectura, luego vendrían los descubrimientos: Kafka, Rimbaud, Wilde, Hölderlin….y los demás.
Me gustaría dejaros algunas propuestas, he seguido dos criterios al seleccionarlos: Primero, son libros que he leído como se dice de corrido, máximo en tres días, en los que no puedes parar de leer y te absorbes en la lectura completamente. Segundo, los leí entre los 18 y los 21 años.

Cien años de soledad. Gabriel García Márquez.
Aquel domingo lo pasé en mi habitación, y la mañana del lunes en la biblioteca del instituto hasta que acabé la lectura.
Madame Bovary. Gustav Flaubert.
Gracias a Emma conocí también a Mario Vargas Llosa, en La orgía perpétua hace un comentario de la novela de Flaubert que es una declaración de amor hacia Emma.
Crimen y castigo. Fedor Dostoievski.
Rodion Romanovich Raskolnikov, Rodia. Muchas, muchas páginas de intriga psicológica. Rodia te acompañará para siempre.
Hiperión o el eremita en Grecia. Friedrich Hölderlin
Lo leí en una noche.. me debieron dar las cinco de la mañana.
Rojo y Negro. Stendhal
Julian Sorel un personaje de los que marcan carácter.

Arthur Schopenhuaer y los años salvajes de la filosofía. Rudiger Safranski.
Éste se sale de los criterios, lo leí mucho más tarde y debí pasar unas semanas con él.
Tampoco es una novela; es una biografía de un personaje real, el filósofo Schopenhauer. Pero se lee como si de una novela se tratase. Algo similar me ha ocurrido con la biografía de Wittgenstein de Ray Monk y Sigmund Freud de Peter Gay.

También hubo algunos que intenté entonces y que hasta el día de hoy no he conseguido leer.. quizá este verano.

Por el camino de Swann. Marcel Proust
Ulysses. James Joyce
El coronel no tiene quien le escriba. Gabriel García Márquez

El daño no es de hoy


Es lástima que fuera mi tierra
Luis Cernuda

Cuando allá dicen unos
Que mis versos nacieron
De la separación y la nostalgia
Por la que fue mi tierra,
¿Sólo la más remota oyen entre mis voces?
Hablan en el poeta voces varias:
Escuchemos su coro concertado,
Adonde la creída dominante
Es tan sólo una voz entre las otras.

Lo que el espíritu del hombre
Ganó para el espíritu del hombre
A través de los siglos,
Es patrimonio nuestro y es herencia
De los hombres futuros.
Al tolerar que nos lo nieguen
y secuestren, el hombre entonces baja,
¿Y cuánto?, en esa dura escala
Que desde el animal llega hasta el hombre.

Así ocurre en tu tierra, la tierra de los muertos,
Adonde ahora todo nace muerto,
Vive muerto y muere muerto;
Pertinaz pesadilla: procesión ponderosa
Con restaurados restos y reliquias,
A la que dan escolta hábitos y uniformes,
En medio del silencio: todos mudos,
Desolados del desorden endémico
Que el temor, sin domarlo, así doblega.

La vida siempre obtiene
Revancha contra quienes la negaron:
La historia de mi tierra fue actuada
Por enemigos enconados de la vida.
El daño no es de ayer, ni tampoco de ahora,
Sino de siempre. Por eso es hoy.
La existencia española, llegada al paroxismo,
Estúpida y cruel como su fiesta de los toros.

Un pueblo sin razón, adoctrinado desde antiguo
En creer que la razón de soberbia adolece
y ante el cual se grita impune:
Muera la inteligencia, predestinado estaba
A acabar adorando las cadenas
y que ese culto obsceno le trajese
Adonde hoy le vemos: en cadenas,
Sin alegría, libertad ni pensamiento.

Si yo soy español, lo soy .
A la manera de aquellos que no pueden
Ser otra cosa: y entre todas las cargas
Que, al nacer yo, el destino pusiera
Sobre mí, ha sido ésa la más dura.
No he cambiado de tierra,
Porque no es posible a quien su lengua une,
Hasta la muerte, al menester de poesía.

La poesía habla en nosotros
La misma lengua con que hablaron antes,
y mucho antes de nacer nosotros,
Las gentes en que hallara raíz nuestra existencia;
No es el poeta sólo quien ahí habla,
Sino las bocas mudas de los suyos
A quienes él da voz y les libera.

¿Puede cambiarse eso? Poeta alguno
Su tradición escoge, ni su tierra,
Ni tampoco su lengua; él las sirve,
Fielmente si es posible.
Mas la fidelidad más alta
Es para su conciencia; y yo a ésa sirvo
Pues, sirviéndola, así a la poesía
Al mismo tiempo sirvo.

Soy español sin ganas
Que vive como puede bien lejos de su tierra
Sin pesar ni nostalgia. He aprendido
El oficio de hombre duramente,
Por eso en él puse mi fe. Tanto que prefiero
No volver a una tierra cuya fe, si una tiene,
dejó de ser la mía,
Cuyas maneras rara vez me fueron propias,
Cuyo recuerdo tan hostil se me ha vuelto
y de la cual ausencia y tiempo me extrañaron.

No hablo para quienes una burla del destino
Compatriotas míos hiciera, sino que hablo a solas
(Quien habla a solas espera hablar a Dios un día)
O para aquellos pocos que me escuchen
Con bien dispuesto entendimiento.
Aquellos que como yo respeten
El albedrío libre humano
Disponiendo la vida que hoy es nuestra,
Diciendo el pensamiento al que alimenta nuestra vida.

¿Qué herencia sino ésa recibimos?
¿Qué herencia sino ésa dejaremos?

Luis Cernuda en la Wiki

Libertango

Aunque no somos expertos musicales, nos encanta este Libertango, compuesto por el gran maestro Astor Piazzolla.
Interpretado, sin poner las manos en el fuego, por Yo-yo Ma -violonchelo- y N. Marconi -bandoneón-.

Personalmente la versión preferida es esta del Quinteto Astor Piazzolla,archivo win media.
No sabría qué decirles. Pero llega el verano.

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar