Tiempo de lectura.

En otros tiempos deseaba que llegaran las vacaciones para, por fin, poder leer lo que me apeteciese sin tener que limitarme a los libros impuestos durante el curso. Abandonar los libros de texto que perdían el encanto una semana despues de comprarlos; aunque, nuevecitos, recién llegados de la papelería era un placer pasar las páginas de papel brillante, con las esquinas cortantes y el olor del papel nuevo. Pero duraba poco la alegría y, con el paso del curso, el atractivo se diluía entre las tapas deterioradas, las esquinas dobladas, el subrayado y los exámenes..

Al finalizar el curso podía comenzar la nueva búsqueda en la biblioteca o entre las colecciones de casa. Los libros de aventuras de Julio Verne o Emilio Salgari, Los bandidos persas de Karl May. No eran libros muy refinados, pero empezaron a crear el gusto por la lectura, luego vendrían los descubrimientos: Kafka, Rimbaud, Wilde, Hölderlin….y los demás.
Me gustaría dejaros algunas propuestas, he seguido dos criterios al seleccionarlos: Primero, son libros que he leído como se dice de corrido, máximo en tres días, en los que no puedes parar de leer y te absorbes en la lectura completamente. Segundo, los leí entre los 18 y los 21 años.

Cien años de soledad. Gabriel García Márquez.
Aquel domingo lo pasé en mi habitación, y la mañana del lunes en la biblioteca del instituto hasta que acabé la lectura.
Madame Bovary. Gustav Flaubert.
Gracias a Emma conocí también a Mario Vargas Llosa, en La orgía perpétua hace un comentario de la novela de Flaubert que es una declaración de amor hacia Emma.
Crimen y castigo. Fedor Dostoievski.
Rodion Romanovich Raskolnikov, Rodia. Muchas, muchas páginas de intriga psicológica. Rodia te acompañará para siempre.
Hiperión o el eremita en Grecia. Friedrich Hölderlin
Lo leí en una noche.. me debieron dar las cinco de la mañana.
Rojo y Negro. Stendhal
Julian Sorel un personaje de los que marcan carácter.

Arthur Schopenhuaer y los años salvajes de la filosofía. Rudiger Safranski.
Éste se sale de los criterios, lo leí mucho más tarde y debí pasar unas semanas con él.
Tampoco es una novela; es una biografía de un personaje real, el filósofo Schopenhauer. Pero se lee como si de una novela se tratase. Algo similar me ha ocurrido con la biografía de Wittgenstein de Ray Monk y Sigmund Freud de Peter Gay.

También hubo algunos que intenté entonces y que hasta el día de hoy no he conseguido leer.. quizá este verano.

Por el camino de Swann. Marcel Proust
Ulysses. James Joyce
El coronel no tiene quien le escriba. Gabriel García Márquez

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