Tristes palabras

Tristes palabras reflejo de tu alma, tristes

Tristes palabras que brotan de tu boca, tristes

Tristes palabras que rompen el silencio de tu cárcel, tristes

Tristes palabras que dibujan lágrimas en tu rostro, tristes


No son tristes las palabras, es gris tu alma

No son tristes las palabras, temblorosa tu boca

No son tristes las palabras, es efímera tu cárcel

No son tristes las palabras, furtivas tus lágrimas

Publicado por: Aristoteliano

ESCRIBIENDO EL CURRÍCULUM

ESCRIBIENDO EL CURRÍCULUM

¿Qué hay que hacer?
Presentar una instancia
y adjuntar el curriculum.

Sea cual fuere el tiempo de una vida
el curriculum debe ser breve.

Se ruega ser conciso y seleccionar los datos,
convertir paisajes en direcciones
y recuerdos confusos en fechas concretas.

De todos los amores basta con el conyugal,
los hijos: sólo los nacidos.

Importa quién te conoce, no a quiénes conozcas.
Viajes, sólo al extranjero.
Militancia en qué, pero no por qué.
Condecoraciones sin mencionar a qué méritos.

Escribe como si jamás hubieras dialogado contigo mismo
y hubieras impuesto entre tú y tú la debida distancia.

Deja en blanco perros, gatos y pájaros,
bagatelas cargadas de recuerdos, amigos y sueños.

Importa el precio, no el valor.
Interesa el título, no el contenido.
El número del calzado, no hacia dónde va
quien se supone que eres.
Adjuntar una fotografía con la oreja visible:
lo que cuenta es su forma, no lo que oye.
¿Qué oye?
El fragor de las trituradoras de papel.

Wislawa Szymborska

Noche triste de octubre


“Adelantaron

las lluvias, y el Gobierno,

reunido en consejo de ministros,

no sabe si estudia a estas horas

el subsidio de paro

o el derecho al despido,

o si sencillamente, aislado en un océano,

se limita a esperar que la tormenta pase

y llegue el día, el día en que, por fin,

las cosas dejen de venir mal dadas.”


Gil de Biedma. Noche triste de octubre, 1959.

Polvo serán, mas polvo enamorado


Hace unas semanas que apareció en los medios esta fotografía. Todo el mundo ha querido ver en ella a dos prehistóricos amantes unidos en un último abrazo. Después de observar detenidamente la imagen yo no descarto, sin embargo, que murieran intentando ahogarse el uno al otro. Lo único cierto es la aparente sonrisa de sus calaveras.

AMOR CONSTANTE MÁS ALLÁ DE LA MUERTE

Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora, a su afán ansioso lisonjera;

Mas no de esotra parte en la ribera
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.

Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
Venas, que humor a tanto fuego han dado,
Médulas, que han gloriosamente ardido,

Su cuerpo dejará, no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;

Polvo serán, mas polvo enamorado.

Francisco de Quevedo

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