Mero Facilitador

Un buen precepto que no voy a cumplir: No dar ideas.

Leo, en alguna web dedicada a la enseñanza, que en algunos centros para los problemas de disciplina están poniendo en práctica o planteándose algo así como “carnets por puntos”, y “contratos” para estudiantes – con acertada ironía plantea el autor del artículo que tal vez debería entrecomillarse esta última palabra- . Les invito a que intenten proponer una baremación, especial regocijo produce imaginar lo bien que se lo pasará más de uno de los poseedores de tal carnet racionando las tropelías, con la consiguiente mejora en cálculo -una bondad adicional de la medida-. Imaginar en cambio al cráneo privilegiado que propone la medida no les resultará difícil aunque menos divertido. Ignoro si tal propuesta se ha llevado a cabo en realidad, pero no es difícil pensar en algún posible promotor y en quienes fervientemente la secundarían. -«De diez cabezas nueve embisten y una piensa» ,Antonio Machado.-

Cualquier estudiante de lógica lo sabe, claro lo dejó Aristóteles: “una vez aceptado un absurdo se siguen todos los demás, no hay dificultad en ello”.

Ahí estriba toda la dificultad: alcanzar al primer absurdo. Pero no es nada fácil porque está bien protegido; la reducción al absurdo no sirve con los defensores de este sistema, estos te aceptan uno y mil absurdos y se quedan tan panchos.

Orwell en estado puro. Y lo que nos queda por ver.

Acompáñelo con un buen vino blanco y que aproveche.

Abel Martín

Abel Martín, poeta y filósofo. Nació en Sevilla (1840). Murió en Madrid (1898)

LA OBRA

Abel Martín dejó una importante obra filosófica (Las cinco formas de la objetividad, De lo uno a lo otro, Lo universal cualitativo, De la esencial heterogeneidad del ser) y una colección de poesías, publicada en 1884 con el título de Los complementarios.

Digamos algo de su filosofía, tal como aparece, más o menos explícita, en su obra poética, dejando para otros el análisis sistemático de sus tratados puramente doctrinales.

Su punto de partida está, acaso, en la filosofía de Leibniz. Con Leibniz concibe lo real, la sustancia, como algo constantemente activo. Piensa Abel Martín la sustancia como energía, fuerza que puede engendrar el movimiento y es siempre su causa; pero que también subsiste sin él. El movimiento no es para Abel Martín nada esencial. La fuerza puede ser inmóvil -lo es en su estado de pureza-; mas no por ello deja de ser activa. La actividad de la fuerza pura o sustancia se llama conciencia. Ahora bien: esta actividad consciente, por la cual se revela la pura sustancia, no por ser inmóvil es inmutable y rígida, sino que se encuentra en perpetuo cambio. Abel Martín distingue el movimiento de la mutabilidad.

El movimiento supone el espacio, es un cambio de lugar en él, que deja intacto el objeto móvil; no es un cambio real sino aparente.

«Sólo se mueven -dice Abel Martín- las cosas que no cambian».

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En la primera página de su libro de poesías Los Complementarios, dice Abel Martín:

Mis ojos en el espejo
son ojos ciegos que miran
los ojos con que los veo.

En una nota, hace constar Abel Martín que fueron estos tres versos los primeros que compuso, y que los publica, no obstante su aparente trivialidad o su marcada perogrullez, porque de ellos sacó, más tarde, por reflexión y análisis, toda su metafísica.

Que fue Abel Martín hombre en extremo erótico lo sabemos por el testimonio de cuantos le conocieron, y algo también por su propia lírica, donde abundan expresiones, más o menos hiperbólicas de un apasionado culto a la mujer.

Ejemplos:

La mujer
es el universo del ser.
           (Página 22)

Sin el amor, las ideas
son como mujeres feas,
o copias dificultosas
de los cuerpos de las diosas.

(Página 59)

Sin mujer
no hay engendrar ni saber.

(Página 125)

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Confiamos
en que no será verdad
nada de lo que pensamos.
(Véase A. Machado.)

Diversidad cultural. Lenguas, música y costumbres del mundo.


Aquí os dejo el link a Radiomultikulti una emisora berlinesa que emite programación en 21 idiomas diferentes, un verdadero lujo para los amantes de la diversidad cultural, lenguas, costumbres, música, modernidad, postmodernidad y tradición. Échale un vistazo y no te dejes amilanar por el desconocimiento del idioma alemán. Prueba, tantea..


Berlin en la wiki

ESCRIBIENDO EL CURRÍCULUM

ESCRIBIENDO EL CURRÍCULUM

¿Qué hay que hacer?
Presentar una instancia
y adjuntar el curriculum.

Sea cual fuere el tiempo de una vida
el curriculum debe ser breve.

Se ruega ser conciso y seleccionar los datos,
convertir paisajes en direcciones
y recuerdos confusos en fechas concretas.

De todos los amores basta con el conyugal,
los hijos: sólo los nacidos.

Importa quién te conoce, no a quiénes conozcas.
Viajes, sólo al extranjero.
Militancia en qué, pero no por qué.
Condecoraciones sin mencionar a qué méritos.

Escribe como si jamás hubieras dialogado contigo mismo
y hubieras impuesto entre tú y tú la debida distancia.

Deja en blanco perros, gatos y pájaros,
bagatelas cargadas de recuerdos, amigos y sueños.

Importa el precio, no el valor.
Interesa el título, no el contenido.
El número del calzado, no hacia dónde va
quien se supone que eres.
Adjuntar una fotografía con la oreja visible:
lo que cuenta es su forma, no lo que oye.
¿Qué oye?
El fragor de las trituradoras de papel.

Wislawa Szymborska

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