Ilusiones ópticas (otra)

¿Cómo sabemos si algo está en movimiento? A partir de ahora deberíamos convencernos de que la vista per se no es una guía totalmente fiable. Fijáos en la imagen. Os aseguro que en realidad no se mueve. Podéis imprimirla (siempre que tengáis una buena impresora) y continuará la ilusión de movimiento.

Lo grande y lo pequeño

Un bello (aunque ya un poco viejo) video. Imaginad que nos vamos alejando de la tierra hasta alcanzar una altura de 10^24 (10 elevado a 24). No parece una distancia muy grande, ¿verdad? Pues os equivocáis. Pero una vez que hemos llegado a esta altitud, empezamos a bajar, llegamos a la tierra de nuevo, pero empezamos a ampliar, vemos las células, las moléculas… hasta una ‘altura’ de 10 elevado a -16. Pero estos límites no son los límites de la realidad, que no se acaba, ni hacia lo grande ni hacia lo pequeño. Son los límites de nuestro conocimiento. Y, en fin, después de todo, no parece un distancia muy grande…

La mentira de la enseñanza lúdica y la motivación

Entre las falacias que más daño han hecho a nuestra educación están la del aprendizaje lúdico y la de la motivación. Algunos padres critican a los profesores por no motivar a sus niños y hay alumnos que llegan al instituto exigiendo que se los entretenga. Pero es absurdo pretender que los estudiantes vayan motivados al instituto como si fueran a un circo. Es más, lo preocupante sería que un muchacho aguardara impaciente el fin de las vacaciones para poder divertirse estudiando las declinaciones latinas o resolviendo problemas de trigonometría. No, los padres deben dejar claro a los hijos que han de ir al instituto porque es su obligación, les guste o no, y que deben hacer las tareas escolares todos los días, estén motivados o no. Hacerles creer que el trabajo es un juego es tan grave como hablarles de la cigüeña cuando preguntan de dónde vienen los niños. Si toda persona con sentido común sostiene que hay que informar sinceramente a un niño cuando se interesa por el sexo, o por el problema de las drogas, no se entiende por qué se les ha de mentir cuando se les habla del trabajo y del esfuerzo. Un profesor que para motivar a los alumnos convierta el estudio en un juego está, sencillamente, engañándolos. Porque es imposible aprender un idioma extranjero, saber matemáticas o tocar medianamente bien un instrumento musical sin muchas horas de esfuerzo y dedicación y sin hacer muchos ejercicios rutinarios y repetitivos cuyo sentido el neófito puede no entender. Por ello, el estudiante ha de ser avisado de la necesidad de un esfuerzo que nadie puede hacer en su lugar y que, si no lo hace, el único responsable de su fracaso es él.

Ricardo Moreno Castillo. Panfleto antipedagógico

Ricardo Moreno es uno de los muchos críticos del actual sistema educativo español, en su Panfleto antipedagógico hace una denuncia de los errores, falacias y prejuicios que hay en la base. Inspirado y escrito desde el sano sentido común lleva camino de convertirse en un gran éxito editorial.
Aquí puedes encontrar la versión completa en formato pdf, Panfleto pdf

Morir como una señora

Madeleine Z.

Esta mujer ha elegido morir. Mientras nosotros discutimos si la eutanasia es o no un derecho, esta mujer ha tomado su decisión: ha arreglado todos los papeles para la herencia y se ha comido un helado con veneno. Mientras lo comía decía a los voluntarios que la acompañaban en ese último momento que no era, ciertamente, su postre preferido. Ahora nosotros discutiremos si Madeleine tenía o no derecho a morir, pero su cuerpo yace ya sin vida. Y eso es exactamente lo que ella deseaba.
Madeleine Padecía Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). Esta enfermedad causa la degeneración y muerte de las neuronas motoras. Estas neuronas se llaman ‘motoras’ porque son las responsables de enviar a los músculos la señal para que se muevan. Si nos quedamos sin neuronas motoras nos podemos ir despidiendo de movernos. Como se trata de una enfermedad degenerativa, el proceso se desarrolla poco a poco. Como además no afecta ni a la personalidad ni a las capacidades intelectuales, el enfermo es consciente en todo momento de lo que le pasa. Al final uno se muere por asfixia, al fallar los músculos del diafragma y de la pared torácica. Madeleine no quería pasar por todo eso, de modo que decidió quitarse la vida cuando todavía podía moverse. Podría haber esperado un poco más, pero era peligroso ya que si se queda totalmente inmóvil, se vería condenada hasta el fin de sus días a un estado vegetativo, ya que la eutanasia, hoy por hoy es ilegal en España.


De todos modos no todos los enfermos de ELA desean morir. Como ejemplo tenemos a Stephen Hawking, que padece esta misma enfermedad. En el caso de Hawking, la enfermedad no sólo no le ha impedido convertirse en un científico de primera línea, sino que ahora anda pensando, incluso, hacer un viaje espacial. Podemos decir que Hawking le ha ganado la batalla moral a su enfermedad. Sin duda se trata de algo admirable. Pero ¿tenemos derecho a exigirle tal proeza a Madeleine?

Hoy El País publicaba un reportaje sobre los últimos instantes de la vida de Madeleine.. Estemos o no de acuerdo con el derecho a la eutanasia, el reportaje es conmovedor y en cualquier caso, es una ocasión para reflexionar sobre cosas realmente importantes. Podéis leerlo aquí: REPORTAJE

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