Me voy a permitir hoy el lujo de dedicar este post a alguien muy cercano a nuestro blog que hoy cumple años, y que conste que perpetro este homenaje por la espalda y con ánimo de incordiar. Para nacer un uno de abril y ser un hombre libre hay que tenerlos cuadrados, matar pájaros en primavera y fumarse a escondidas las obras completas de Borges; hay que leer entre líneas a Platón, hablarle de usted a los camareros y reconocer, aunque pese, que dos y dos son cuatro.La libertad ni se compra ni se vende; la libertad se roba, como el dinero negro y se malgasta como la belleza. Y no anda corto éste de libertad.
Me temo que el regalo que he elegido no le gustará a nuestro homenajeado, pero casi diría que esta circunstancia me resulta divertida. Se trata de una canción de Joaquín Sabina -De purísima y oro- que viene a cuento:
Y de paso una entrevista a Joaquín, que también es, en mi opinión, un hombre libre:
Procurando vencer la ociosidad de estas tardes de julio, entre el tedio y la siesta, he dado en remover los cimientos de este blog -blogarqueología, lo llaman- y he encontrado algunos comentarios antiguos de extraña (pero conocida) autoría en forma de haikus, que he decidido rescatar para esta entrada – a falta de novedades siempre es útil aquel viejo recurso de guardar las sobras del puchero para hacer croquetas, y el caldo para sopa.
1. Dios se desnuda, brilla el agua en su carne. No tiene nombre.
Tamariz diciembre 24, 2006
2. No tiene nombre el arquitecto del ser. Es el Vacío
Kenzo Kaminishi diciembre 24, 2006
3. No soy Teseo y en tus ojos acecha el laberinto.
Takashi Aikawa diciembre 27, 2006
4. No es la angustia. El laberinto busca su minotauro.
Cantor diciembre 28, 2006
5. El geómetra dibujará la orquídea sin su tristeza
Mandelbrot diciembre 28, 2006
6. No se divierte en la panza de Buda la mariposa.
Mayumi Tanaka enero 01, 2007
7. En el museo la corona del rey no es ridícula.
Felipe enero 26, 2007
8. Sobre los hombros la cabeza de un rey está en peligro.
Robespierre enero 26, 2007
9. Melancólico medita el monarca en la nevada.
El Bufón de Federico V enero 26, 2007
10. Hilos de nubes habitaron los versos de José Hierro.
Wordle está de moda; nos sumamos a la fiebre y les proponemos un juego: ¿Sabrían ustedes a qué entradas publicadas, más o menos recientemente, en este blog corresponden las nubes de palabras siguientes?
Nube1.
Nube 2.
Para un análisis de posibles usos de wordle visiten a Pseudópodo, lugar donde nosotros hemos descubierto y aprendido sobre wordle.
Ya publicamos en otra ocasión un post contra la lectura con motivo del día del libro. Ahora dejamos hablar a Platón:
«SÓCRATES. – Tengo que contarte algo que oí de los antiguos, aunque su verdad sólo ellos la saben. Por cierto que, si nosotros mismos pudiéramos descubrirla, ¿nos seguiríamos ocupando todavía de las opiniones humanas?
FEDRO. – Preguntas algo ridículo. Pero cuenta lo que dices haber oído.
SÓCRATES. – Pues bien, oí que había por Náucratis, en Egipto, uno de los antiguos dioses del lugar al que, por cierto, está consagrado el pájaro que llaman Ibis. El nombre de aquella divinidad era el de Theuth. Fue éste quien, primero, descubrió el número y el cálculo, y, también, la geometría y la astronomía, y, además, el juego de damas y el de dados, y, sobre todo, las letras. Por aquel entonces, era rey de todo Egipto Thamus, que vivía en la gran ciudad de la parte alta del país, que los griegos llaman la Tebas egipcia, así como a Thamus llaman Ammón. A él vino Theuth, y le mostraba sus artes, diciéndole que debían ser entregadas al resto de los egipcios. Pero él le preguntó cuál era la utilidad que cada una tenía, y, conforme se las iba minuciosamente exponiendo, lo aprobaba o desaprobaba, según le pareciese bien o mal lo que decía. Muchas, según se cuenta, son las observaciones que, a favor o en contra de cada arte, hizo Thamus a Theuth, y tendríamos que disponer de muchas palabras para tratarlas todas. Pero, cuando llegaron a lo de las letras, dijo Theuth: «Este conocimiento, oh rey, hará más sabios a los egipcios y más memoriosos, pues se ha inventado como un fármaco de la memoria y de la sabiduría.» Pero él le dijo: «¡Oh artificiosísimo Theuth! A unos les es dado crear arte, a otros juzgar qué de daño o provecho aporta para los que pretenden hacer uso de él. Y ahora tú, precisamente, padre que eres de las letras, por apego a ellas, les atribuyes poderes contrarios a los que tienen. Porque es olvido lo que producirán en las almas de quienes las aprendan, al descuidar la memoria, ya que, fiándose de lo escrito, llegarán al recuerdo desde fuera, a través de caracteres ajenos, no desde dentro, desde ellos mismos y por sí mismos. No es, pues, un fármaco de la memoria lo que has hallado, sino un simple recordatorio. Apariencia de sabiduría es lo que proporcionas a tus alumnos, que no verdad. Porque habiendo oído muchas cosas sin aprenderlas, parecerá que tienen muchos conocimientos, siendo, al contrario, en la mayoría de los casos, totalmente ignorantes, y difíciles, además, de tratar porque han acabado por convertirse en sabios aparentes en lugar de sabios de verdad.»»