Nietzsche como ‘deseducador’

Ante las malas noticias no hay como buscar consuelo en los clásicos. Lamentablemente en este caso tampoco parece que podamos encontrarlo, qué le vamos a hacer:

Al sistema entero de educación superior en Alemania se la he ido de las manos lo principal: tanto la finalidad_ como los medios de lograrla. Se ha olvidado que la educación, la formación misma –y no el Reich- es la finalidad, que para lograr esa finalidad son precisos educadores –y no profesores de Instituto y doctos de Universidad… Hay necesidad de educadores que estén educados ellos mismos, de espíritus superiores, aristocráticos, probados en cada instante, probados por la palabra y el silencio, culturas que se hayan vuelto maduras, dulces, no los doctos zopencos que los Institutos y la Universidad ofrecen hoy a la juventud como «nodrizas superiores». Faltan, descontadas las excepciones de las excepciones, los educadores, primera condición previa de la educación: de ahí la decadencia de la cultura alemana. –Una de esas rarísimas excepciones es mi venerado amigo Jakob Burckhardt de Basilea: a él en primer lugar debe Basilea su primacía humanística. –Lo que las «escuelas superiores» de Alemania logran de hecho es un adiestramiento brutal para hacer utilizable, aprovechable para el servicio del Estado, con la menor pérdida posible de tiempo, un gran número de jóvenes. «Educación superior» y gran número –son cosas que de antemano se contradicen. Toda educación superior pertenece sólo a la excepción: hay que ser privilegiado para tener derecho a un privilegio tan alto. Ninguna de las cosas grandes, ninguna de las cosas bellas, puede ser jamás bien común: pulchrum est paucorum hominum [lo bello es cosa de pocos hombres].- ¿Qué es lo que condiciona la decadencia de la cultura alemana? El hecho de ue la «educación superior» no sea ya un privilegio –el democratismo de la «cultura general», la cual se ha vuelto común… Sin olvidar que los privilegios militares imponen formalmente una concurrencia excesiva a las escuelas superiores, es decir, su ruina. –Nadie es ya libre, en la Alemania de ahora, de dar a sus hijos una educación aristocrática: nuestras escuelas «superiores», todas ellas, están organizadas para la mediocridad más ambigua, en sus maestros, en sus planes de enseñanza, en las metas de su enseñanza. Y en todas partes reina una prisa indecorosa, como si se llegase tarde a algo si el joven de veintitrés años no ha «acabado» ya, no conoce todavía la respuesta a la «pregunta principal»: ¿qué profesión? – Una especie superior de hombre, permítaseme decirlo, no ama las «profesiones», precisamente porque se sabe con una vocación… Tiene tiempo, no piensa en absoluto en haber «acabado», -a los treinta años se es, en el sentido de una cultura elevada, un principiante, un niño. –Nuestros Institutos repletos, nuestros profesores de Institutos sobrecargados, convertidos en unos estúpidos, son un escándalo: para tomar la defensa de esas situaciones, como acaban de hacerlo los catedráticos de Heidelberg, acaso se tengan causas, – pero no hay razones.

F. Nietzsche: El crepúsculo de los ídolos

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4 Responses to Nietzsche como ‘deseducador’

  1. Joselu says:

    Vivimos una época de masas, de extensión del concepto basura reciclable en todos los sentidos. La basura física, las hipotecas basura, los contratos basura, los programas basura, la comida basura, la vivienda dormitorio, las aglomeraciones donde se hacinan los inmigrantes en pisos patera, la vida en virtud de que somos piezas accesorias y en continuo proceso de reutilización. ¿Creéis que a este tiempo corresponden las reflexiones de Nietzsche? El sistema educativo está a la altura de la época en que vivimos y es inútil pensar que pudiera ser de otra manera.

  2. Martín says:

    Genial, ¡qué maravilla!
    Hace un tiempo leí “La rebelión de las masas” de Ortega y Gasset, que plantea algo similar en cuanto
    a la masificación de la educación y la posterior creación de “sabios-ignorantes”. Luego descubrí que
    Nietzche había planteado algo bastante similar varias décadas atrás. En fin, es un placer leerlos a ambos.

    ¿Podrías por favor decirme en qué capítulo de “El ocaso de los ídolos” se encuentra la parte que seleccionaste para el posteo?

    Muchos gracias
    saludos desde Buenos Aires

  3. Octavio says:

    Cuando comencé a leer el texto, a medida que transcurría, y a lo largo de toda la lectura, creí hasta el final que se trataba de una descripción actual. Accedí para saber el sentido de Pulchrum est paucorum haminum. Gracias..

  4. Javier says:

    Cuando Nietzsche se refiere a «masas», no entiende por «masa» el concepto de clase que se refiere al “pueblo inferior”, sino los «cultos», en el sentido de los mediocres filisteos de la
    cultura que impulsan y sostienen la cultura nihilista.

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