Haití
13 enero, 2010 1 comentario

Recogemos aquí la propuesta lanzada desde Profesor en la Secundaria. Invitamos a secundarla.
Filosofía, ciencia y cultura
13 enero, 2010 1 comentario

Recogemos aquí la propuesta lanzada desde Profesor en la Secundaria. Invitamos a secundarla.
12 enero, 2010 Deja un comentario
Nuestra vida es cíclica pero no es mera repetición, sino espiral creadora, pues nada ocurre dos veces. Como dice nuestra querida Wislawa Szymborska : En esta escuela del mundo/ni siendo malos alumnos/repetiremos un año,/un invierno, un verano.
PS. Ha comenzado 2010 y manda la tradición manifestar los mejores deseos para el año entrante. Yo quería recordarles un acontecimiento pasado: el nacimiento hace unos meses de un nuevo blog, Deseducativos, un blog de profesores preocupados por el estado actual del sistema de enseñanza español y que pretende ser un lugar de encuentro y de acción para ayudar a renovarlo.
24 diciembre, 2009 6 comentarios
Nos han abandonado en medio del camino.
Entre la luz íbamos ciegos.
Somos aves de paso, nubes altas de estío,
vagabundos eternos.
Mala gente que pasa cantando por los campos.
Aunque el camino es áspero y son duros los tiempos,
cantamos con el alma. Y no hay un hombre solo
que comprenda la viva razón del canto nuestro.
Vivimos y morimos muertes y vidas de otros.
Sobre nuestras espaldas pesan mucho los muertos.
Su hondo grito nos pide que muramos un poco,
como murieron todos ellos,
que vivamos deprisa, quemando locamente
la vida que ellos no vivieron.
Ríos furiosos, ríos turbios, ríos veloces,
(Pero nadie nos mide lo hondo, sino lo estrecho.)
Mordemos las orillas, derribamos los puentes.
Dicen que vamos ciegos.
Pero vivimos. Llevan nuestras aguas la esencia
de las muertes y vidas de vivos y de muertos.
Ya veis si es bien alegre saber a ciencia cierta
que hemos nacido para esto.
Destino alegre. José Hierro.
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16 diciembre, 2009 2 comentarios
El instinto poético se despertó en mí gracias a la percepción más aguda de la realidad, experimentando, con un eco más hondo, la hermosura y la atracción del mundo circundante. Su efecto era, como en cierto modo ocurre con el deseo que provoca el amor, la exigencia, dolorosa a fuerza de intensidad, de salir de sí mismo, anegándome en aquel vasto cuerpo de la creación. Y lo que hacía aún más agónico aquel deseo era el reconocimiento tácito de su imposible satisfacción.
A partir de entonces comencé a distinguir una corriente simultánea y opuesta dentro de mí, hacia la realidad y contra la realidad, de atracción y de hostilidad hacia lo real. El deseo me llevaba hacia la realidad que se ofrecía ante mis ojos como si sólo con su posesión pudiera alcanzar certeza sobre mi propia vida. Mas como esta posesión jamás la he alcanzado sino de modo precario, de ahí la corriente contraria, de hostilidad ante el irónico atractivo de la realidad . Puesto que, según parece, esta es la experiencia de alguno filósofos y poetas que admiro, con ellos concluyo que la realidad exterior es un espejismo y lo único cierto mi propio deseo de poseerla. Así pues, la esencia del problema poético, a mi entender, la constituye el conflicto entre realidad y deseo, entre apariencia y verdad…
Luis Cernuda. Palabras antes de una lectura. 1935
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