Per què filosofia? II


 

Tras el enorme éxito de asistencia en la presentación en Valencia, esperamos poder repetirlo el próximo 7 de febrero en Alicante.

Un libro que promete cuanto menos unas horas de amena lectura. Melancólicas, tal vez, para aquellos que nos hemos dedicado de alguna manera a este asunto de la filosofía.  Pero que alimentarán y reforzarán la simpatía de aquellos que ya la poseen previamente.

Milagros, no, de eso, no esperamos. Saulo continuará siendo Saulo, más cargado de razones.

Por qué Filosofía.

Este es un proyecto llevado a cabo por alrededor de ochenta autores: profesores, alumnos y profesionales de otros asuntos.  Todos ellos reunidos en torno a una cuestión pertinaz:  Por qué filosofía.  Una cuestión que – junto a su forma bastarda:  Para qué la filosofía– acompaña a esta disciplina a través de toda su historia desde su surgimiento en la antigua Grecia. Una cuestión que alguno resolvió en la admiración, otros en el aburrimiento, en la angustia… en la desesperación. Y que recientemente se nos presenta en su forma más mostrenca con la aparición de una discutida ley educativa que ha amenazado con relegarla del sistema educativo.

Algunos parece que no se resignan.

Por mi parte estoy deseando tenerlo entre manos. Si de algo estoy seguro es de que no será una lectura aburrida. Ya lo dijo alguien: Los filósofos dan mucha guerra.

De la valentía en tiempos revueltos.

…la valentía es,  en cierto modo, conservación.

-¿Qué clase de conservación?

-La conservación de la opinión engendrada por la ley, por medio de la educación, acerca de cuáles y cómo son las cosas temibles. Y he dicho que ella era conservación «en toda circunstancia», en el sentido de que quien es valiente ha de mantenerla -y no expulsarla del alma nunca- tanto en los placeres y deseos como en los temores.

[…] no tenemos otros propósito que el que adquieran [los guardianes], al seguir nuestras leyes, una especie de tintura que  sea para ellos una opinión indeleble acerca de lo que hay que temer y de las demás cosas; de manera tal que esa tintura resista a aquellas lejías que podrían borrarla: por ejemplo, el placer, que es más poderoso para lograrlo que cualquier soda calestrana; o bien, el dolor, el miedo y el deseo, que pueden más que cualquier otro jabón. Pues bien, al poder de conservación -en toda circunstancia- de la opinión correcta y legítima lo considero «valentía».

República. Platón

Esta vez sin glosa. Piense el lector, aplique y extraiga consecuencias.

Y, a pesar de todo, no nos vamos todavía. Nueva entrega.

la vida va espaciándose
otra vez bajo el cielo enrarecido
mientras que aceleramos.

Porque hay siempre algo más, algo espectral
como invisiblemente sustraído,
y sin embargo verdadero.

Gil de Biedma

 

Hay que despedir otro curso. Este comenzó como una gran incógnita: la reválida aparecía firme en el horizonte, pero ¿cómo sería? ¿temarios? ¿exámenes? Nada era seguro. En el mes de noviembre apareció el borrador donde se detallaban los contenidos de la reválida: tendríamos examen de Filosofía de primero, más las específicas y troncales de modalidad de segundo, Psicología e Historia de la Filosofía en nuestro departamento.  La noticia fue efímera; un par de semanas escasas después el plan era el contrario: se anulaba la reválida, tendríamos una prueba «idéntica» a la del año anterior, lo cual era metafísicamente imposible, pues la materias que se cursaban no eran las mismas, sin embargo sí se mantenía la tendencia inaugurada por el funesto Wert: empujar la materia de filosofía hacia la  marginalidad… Por fin en enero -¡ya casi en febrero!- supimos a qué atenernos ¡cinco meses después de comenzar el curso!

Con estos antecedentes lo primero que hay que agradecer es la paciencia y las formas educadas mantenidas en todo momento por los alumnos, un auténtico oasis de sensatez frente al desbarajuste político-administrativo. Como ya había advertido años atrás, los alumnos representan el papel de los irreductibles galos de Asterix frente al Imperio Romano -sistema político-administrativo- Se dicen a sí mismos «Están locos estos romanos» y siguen a lo suyo: la vida concreta, real, la de cada uno… la que vivimos y nos vive, la que tenemos que cuidar, la que nos va a cada cual, la que nos jugamos cada mañana y en cada decisión. ¿Y de los romanos qué?, nada, «esos, esos romanos están locos», quién sabe por dónde nos saldrán la próxima vez.

En las últimas semanas dicen que el viento empieza a ser favorable, y esos mismos romanos dicen ahora que la filosofía es muy importante, valiosa… y todos, sean del Imperio de Oriente o de Occidente, se deshacen en elogios y buenas intenciones. La filosofía volverá, dicen, a ser central en bachiller y en secundaria, pues, vienen a decir, que un mundo tecnológico sin base «humanística» sería como un gigantesco pollo descabezado. Uno, a pesar de nacer el primero de abril (Aprilscherz), se va convirtiendo en desconfiado pero se alegra y espera (las estrellas nos marcan) que esos vaticinios se cumplan a medio o corto plazo. De momento el próximo año ahondaremos en el bache.

Yo, ya mismo,  me voy a poner con Spinoza con la esperanza de hallar alguna defensa contra la insensatez que como polvo en suspensión constituye la basurilla ambiental que nos penetra.

En fin, que ha sido un buen curso. Como dice el poeta «a veces ola y otras veces silencio«.

Un saludo a la afición.

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