Los diez mejores vídeos de National Geographic 2006

Si pincháis AQUÍ, podréis ver los diez mejores vídeos que ha rodado National Geographic durante el 2006. Hay pulpos gigantes que atacan a tiburones, anacondas cazando, arañas peludas, elefantes, mambas negras… vamos, lo mejor de cada casa.
Personalmente el que más me gusta es el vídeo del gatito asesino

http://www.novaciencia.com/2006/12/22/los-10-mejores-videos-de-national-geographic-de-2006/

Otros mundos: Microcosmos.

No todos los mundos están fuera de nosotros. Nosotros mismos somos un comos -un microcosmos, que al igual que ese macrocosmos que nos rodea, tiene sus galaxias, planetas y asteriodes. Cada segundo ocurren en nuestro interior millones de acontecimientos tan hermosos como complejos. Sirva este video, pues, como una invitación a adentrarse en los secretos que nuestro propio cuerpo oculta. Veréis que bajo el video tenéis una descripción, a modo de “guía turística”, de lo que está ocurriendo en cada momento (entre corchetes aparece la secuencia temporal a la que se refiere la descripción). Disfrutadlo…

“El vídeo relata la historia de una célula sanguínea, que en un momento dado va atravesar la pared del vaso y cómo se sintetizan las proteínas que necesita para ello:

[00:00] El viaje comienza en un vaso sanguíneo, en el que vemos varias células, glóbulos blancos rodando por la pared del vaso, seguramente en busca de heridas o células dañadas. Los glóbulos rojos circulan a gran velocidad por el torrente sanguíneo. La cámara se acerca a una de los glóbulos blancos.

[00:16] Las proteínas filamentosas que aparecen en primer plano, parecen proteínas de contacto entre dos células.

[00:23] Y la membrana celular con apariencia de mar, aparece ante nosotros (modelo de Singer) con su capa de lípidos surcada por grupos de proteínas bien localizadas.

[00:31] Atravesamos la membrana para ver los microfilamentos de actina que hay justo debajo.

[00:48] Después, tenemos una vista general de la estructura del citoesqueleto encargado de dar forma a la célula.

[00:53] A continuación vemos la fabricación de microfilamentos de actina a partir de sus monómeros. Además de dar forma a la célula, se encargan de sus movimientos.

[01:04] Una proteína llega y corta la fibra de actina.

[01:07] La asociación de actina tubulina en microtúbulos es un proceso dinámico y regulado. Los microtúbulos son proteínas tubulares más grandes que los microfilamentos, estas fibras sirven también para organizar los orgánulos y otros productos dentro de la célula.

[01:15] Aquí llega la parte más impresionante del vídeo: un microtúbulo cargado con lo que parece un glóbulo lipídico, lo transporta hacia su destino en la célula. Un ejemplo muy gráfico del funcionamiento de las proteínas motoras de la célula.

[01:28] A continuación tenemos una vista del centriolo, orgánulo donde se organiza el citoesqueleto.

[01:34] Vamos hacia el núcleo y vemos cómo las hebras de ARNm salen disparadas a través de sus poros. – Estas moléculas son producidas a partir del ADN y contienen el código para fabricar una proteína concreta- .

[01:41] Estas moléculas forman bucles, y en cuanto un ribosoma llega (en verde), comienza la síntesis de la proteína (en amarillo).

[01:47] Se mueve a lo largo del ARNm y una proteína empieza a formarse a partir del final. Podemos ver otros ribosomas flotando en el retículo endoplásmico, produciendo más proteína.

[02:02] Esta es expulsada del RE (a través de un poro), y formará parte de las vesículas que serán dirigidas a la membrana celular o al medio extracelular.

[02:13] Aquí aparece de nuevo nuestro caminante.

[02:14] En este momento varias vesículas van a fusionarse con el aparato de Golgi, una pila de membranas que constituye la maquinaria de modificación de las proteínas .

[02:21] Salimos de nuevo de la célula, donde vemos varias de estas proteínas ser

[02:24] expulsadas de la misma por exocitosis.

[02:32] Otras proteínas, las integrinas (proteínas que ponen en contacto a las células) quedan unidas a la superficie (en amarillo). Éstas van a determinar que la célula va adherirse a la membrana basal, pues después de unos 10 segundos,

[02:40] todas las integrinas se “ponen de pie”: se colocan en su forma activa, es decir, la que permite la interacción de nuestra célula con otra.

[02:46] Finalmente aparece de nuevo nuestro vaso sanguíneo y la célula que esta rodando a lo largo de la pared del vaso.

[02:50] El glóbulo se va a aplanar para atravesar esta pared pasando entre dos células. Para, finalmente, desaparecer desaparece de nuestra vista.”

Leído en Ciencia y Lejos.

Otros mundos

La NASA ha puesto a disposición del público una hermosa fotografía realizada por el satélite Spirit. Se trata de una puesta de sol vista desde Marte. ¿A cuántos científicos del pasado se les hubiera cortado la respiración al contemplar esta foto? Si Galileo resucitara y la viera, se desmayaría de la emoción. Nosotros tenemos la fortuna de disfrutar de esta imagen:

Pincha en la imagen para ampliar

Via Microsiervos
La foto en la página web de la NASA (hay toda una galería de fotos)

Hongos y hormigas-zombi (vídeo)

Es una tarde soleada. Pedrito camina tranquilamente por la calle. De repente aparece una chica guapísima y sin saber por qué, empieza a sentir una atracción irresistible hacia ella. La persigue, pero ella no se da por aludida, aunque Roberto está seguro -algo se lo dice- de que ella quiere que la siga. Está a punto de tocarla varias veces, pero es como un espejismo al que por más que se acerque nunca alcanza. La chica llega al portal de un edificio y entra. Pedrito no puede resistir la tentación de entrar tras ella, sabe que debe hacerlo; se lo ha dicho ella, con sus gestos, con sus labios, con sus caderas; toda ella, sin palabras, le estaba diciendo que la siguiera. Así lo hace Pedrito, a pesar de que empieza a encontrarse muy indispuesto, tal vez me ha sentado mal algo -piensa. Ella sube las escaleras rápidamente, girándose hacia atrás de vez en cuando para mirarle, como si quisiera comprobar que la sigue. A Pedrito le atraen sus ojos de un modo inexplicable, le parecen misteriosos y seductores, con un aire de maldad; nunca he visto unos ojos igual -se dice a sí mismo con la certeza de que ya nunca podrá olvidarlos. Un fuerte ardor de estómago le obliga a parar en mitad de la escalera. Pero no se rinde y sigue subiendo tras ella. Al final, la enigmática chica llega a la azotea y se queda quieta, de espaldas a él, contemplando el paisaje de la ciudad extendiéndose a sus pies. Pedrito se acerca, pero al ponerle la mano en el hombro ella se gira con una sonrisa amarga y lentamente desaparece, se desintegra. A Pedrito se le revuelven las tripas, como si le ardieran y, todavía estupefacto ante lo que acaba de ver, siente un intenso pinchazo en la cabeza. Cae al suelo y grita de dolor. Le duele el torso y siente que algo en su interior lucha por salir. Nota un crujido en el esternón y horrorizado observa cómo algo le sale de dentro. Parece una planta que crece rápidamente anclando las raíces en su pecho. No le da tiempo a comprender; el dolor en la cabeza se hace insoportable y… es el fin. Ahora yace inmóvil mientras un gran hongo lo envuelve y suelta sus esporas desde la azotea, esparciéndolas por la ciudad para contaminar a otros desgraciados que conocerán el mismo destino.

Bien, pues esto que parece una historia de terror (de las malas, por cierto), es lo que le pasa a la hormiga del vídeo. Lo que vais a ver es una buena muestra de cómo la naturaleza puede ser tan hermosa como cruel. Pero antes conviene recordar algo acerca de las hormigas. Todo el mundo ha visto uno de esos caminitos de hormigas que van desde el hormiguero hasta algún sitio con comida. ¿Cómo consiguen las hormigas reconocer el camino? Muy fácil. Cuando una hormiga camina, va dejando un rastro intermitente de feromonas (como hacía pulgarcito). Si encuentra comida, vuelve sobre sus pasos siguiendo el rastro que dejó y reforzándolo con más feromonas. La acumulación de feromonas atrae a otras hormigas que, a su vez, reforzarán la señal. De ese modo se va formando un camino de feromonas que el resto de hormigas siguen confiadas en encontrar comida al final.

Si pudieramos engañar a una hormiga y hacerle creer que hay feromonas donde no las hay, podríamos “teledirigirla” como la misteriosa chica del relato “teledirige” a Pedrito, llevándola a donde nosotros quisiéramos. Pues bien, esto es, exactamente, lo que consigue hacer un determinado tipo de hongo, de la especie de los Cordyceps. Este hongo produce unas esporas que al caer sobre una hormiga se quedan enganchadas a su cuerpo. Una vez que esto ocurre, de la espora empieza a salir un pequeño filamento (mycelia) que crece hacia el interior de la hormiga, devorándola poco a poco por dentro. Este filamento llega hasta el cerebro de la pobre hormiga, que a estas alturas, aunque todavía vive, ya empieza a encontrarse mal. Una vez allí, el hongo se las arregla para, mediante una serie de productos químicos, alterar la percepción de feromonas de la hormiga, haciéndole creer que hay feromonas donde no las hay. Como consecuencia de esta alteración, la hormiga empieza a actuar como un zombi a las órdenes de un oscuro ser que se le ha instalado en el interior. Este ser (el hongo), a base de conseguir que la hormiga alucine feromonas, la lleva hasta una planta, hace que la escale y que, en el punto más alto, se agarre al tallo con fuerza, quedándose la hormiga allí clavada.
Una vez que el hongo ha conseguido esto de la hormiga, devora su cerebro y la mata. El hongo empieza a crecer (en el video se ve perfectamente cómo del interior de la hormiga crece una rama a una velocidad increíble) y una vez maduro, desde lo alto de la planta a la que le ha subido la hormiga, lanzará nuevas esporas que infectarán a más hormigas, repitiéndose de nuevo todo el proceso.

Pero… ¿es posible que nosotros ahora mismo estemos sufriendo algo así? ¿Es posible que nos esté manejando algo desde nuestro interior con la única intención de reproducirse? ¿Es posible que algo esté utilizándonos simplemente para dejar copias de sí mismo? En la sección de BIBLIOTECA (a la izquierda) os he dejado un enlace a un libro de Richard Dawkins llamado “el gen egoísta”. En este libro propone una hipótesis inquietante: la respuesta a esas preguntas es SÍ.

El libro de R. Dawkins AQUÍ.
La fuente de donde he sacado el video con más fotos de insectos devorados por hongos AQUÍ.
El fotograma de la película “Abre los ojos”, lo cogí prestado de AQUÍ.

A %d blogueros les gusta esto: