Con mis mejores deseos: Feliz año 2013

.

y sobre
la línea y las espumas
de la costa
los pájaros que

cambian de planeta
llenan
el mar
con su silencio de alas.

Pablo Neruda

La reducción de las materias filosóficas en el segundo borrador de la LOMCE supone el más brutal desprecio a esta disciplina y a la labor de unos profesionales. Pero hasta el momento la reacción de estos profesionales -entre los que me cuento- ha sido muy tibia -en el peor sentido de la palabra. La conversión de nuestra actividad profesional en una suerte de alternativa a la religión (pues no es otro el papel que se nos reserva con la LOMCE) reclama de nosotros una actitud mucho más enérgica y más unánime. Sabemos que el poder de cada uno de nosotros es ínfimo en comparación al que posee quien cuenta tras él con un partido con una mayoría absoluta en el gobierno, pero cualquier apoyo de medios de comunicación o de otros sectores de la sociedad, solo puede partir de un compromiso individual de todos los profesionales -y estudiantes- de esta disciplina. Es posible imaginar muchas iniciativas, pero puesto que nuestro lugar, nuestra fuerza, está en el logos, en la palabra razonada, la más elemental, la más filosófica de todas estas iniciativas -y que sirve de fundamento para cualquier otra- consiste en que cada uno de nosotros tome la palabra. Ese fue el sentido de la propuesta que iniciamos desde aquí hace unas semanas. Esa propuesta sigue en pie -sea en forma de cartas al director, de artículos en prensa, blogs, webs, redes sociales- tomad la palabra.

Y como diría un buen amigo: ¡Salud y librepensamiento para 2013!

Lo ignoto. Descansando de la LOMCE

A fin de descansar de estos días de lomce, evaluaciones, claustros y otras catástrofes, les dejo con la meditación de un viejo amigo sobre las bondades de huertos y ferreterías.

Recordarán ustedes la famosa sentencia de Thomas de Quincey en la que desaconseja cometer asesinatos:

“Si uno empieza por permitirse un asesinato, pronto no le da importancia a robar, del robo pasa a la bebida y a la inobservancia del día del Señor, y se acaba por faltar a la buena educación y por dejar las cosas para el día siguiente. Una vez que empieza uno a deslizarse cuesta abajo, ya no se sabe dónde podrá detenerse”.

Comenzar a cultivar un huerto es algo semejante, pero de consecuencias provechosas y gratificantes que lo encaminan a uno hacia un estado de beatitud terrenal; un auténtico giro copernicano en el disfrute de la vida, pues ésta aparece repleta de goces al alcance de la mano. Les cuento, hasta hace bien poco me era totalmente desconocido el placer de pasear por un gran almacén de ferretería, sin embargo la semana pasada me alegró encontrar unas varillas metálicas y unos plásticos perforados, tanto que ayer mismo volví a por más varillas y de paso me traje unas cuerdecitas de goma muy prácticas para entutorar hortalizas. No crean que el placer está en el consumo, no; el regocijo reside en el descubrimiento, pasear asombrado por pasillos de estantes repletos de plásticos, herramientas, cuerdas, macetas, mangueras, grifos, acoples.

Hoy estuve en un chino y conseguí un paraguas –que todavía funciona aunque no consigo plegar hasta reintroducir nuevamente en su funda- y un chubasquero, todo por menos de cinco euros. Tengo que volver para buscar un chándal y quizá unas botas para regar. O quizá me acerque al Aldi o al Lidl.

¡Ah, y las ensaladas nada que ver con las que compras en el Mercadona!

Meme Historia de la Filosofía. ¿ In partibus infidelium otra vez?

hombrosgigantes-0061

Mi primer contacto con la historia de la filosofía se remonta a 1980. Aún era muy reciente la promulgación de la Constitución que ponía fin al “Régimen”, aunque todavía eran patentes las resistencias de éste a desaparecer. La lectura de dos libros de Javier Cercas, Las leyes de la frontera y Anatomía de un instante, me han hecho rememorar recientemente aquellos años en que se tramaban golpes de estado en las cafeterías, los adolescentes aprendían a “puentear” los 124 y la heroína entraba a galope para asolar barrios marginales y obreros.

Mi descubrimiento de la filosofía fue bastante ordinario, no tuvo el aspecto de una revelación, ni fue resultado del encuentro con ninguna personalidad carismática, fue el encuentro con un libro: la Historia de la filosofía de Navarro Cordón y Tomás Calvo publicado por editorial Anaya para estudiantes de COU; sin embargo, es el acontecimiento más decisivo en mi determinación posterior de estudiar filosofía, en que haya dedicado más de veinte años a enseñar filosofía y de que en este momento esté escribiendo esta remembranza. El encuentro fue casual, pero abrir ese libro y comenzar a leerlo no fue, sin embargo, nada trivial ni anodino; fue la experiencia de apertura a un mundo absolutamente nuevo y desconocido para mí: Europa; es decir, los primeros intentos del genio griego de racionalizar la naturaleza y el estado, la tensión entre lo humano y lo divino, entre la razón y la fe, de los medievales; el yo esforzado en el dominio sobre el mundo en la filosofía moderna; la denuncia de la superstición, del fanatismo y la defensa de los principios de la libertad en empiristas y liberales británicos, la defensa de la autonomía moral y de la dignidad humana por Kant, la denuncia marxista de la alienación y explotación del hombre -qué incómodo nos resulta hoy Marx-, el coraje y la elegancia intelectual de Bertrand Russell… y entre aquellos hombres aparecía también un elemento extraño: José Ortega y Gasset, un hombre que filosofaba desde la Sierra de Guadarrama, asomado a El Escorial, que escribía obras tituladas como Meditación del Quijote, La rebelión de las masas o España invertebrada. Aquel hombre, Ortega, tuvo la osada intención de poner a España a ”la altura de los tiempos”, del tiempo de la mejor Europa, para ello se hacía necesario disciplina intelectual, rigor, método, voluntad de sistema; las actitudes propias de la filosofía y de la ciencia, de las que tan escasa se mostraba la cultura española. De lo que era un yermo filosófico emergió alrededor de su magisterio en pocos años una escuela filosófica –Escuela de Madrid, se dice- de extraordinario valor intelectual, José Gaos, Xavier Zubiri, García Morente, María Zambrano, Julián Marías, Ferrater Mora… Una generación a la altura de lo mejor de cualquier universidad europea, pero llegó el 36 y, ya sabéis, todos aquellos hombres desperdigados por Europa, América o en el exilio interior… Aquí se hizo silencio o palabra dictada durante muchos años.

Nosotros, mi generación, no vivimos aquellos años. Nosotros dispusimos, encima de nuestro pupitre, de libros como la historia de la filosofía antes citada. Ahora, cuando parece que libros como éste no van a estar en nuestras aulas de bachiller, uno siente que se está ocultando, secuestrando, algo valioso, que se está generando algo con efectos perniciosos. Una historia de España, del arte, de la literatura y de la lengua española aislada, ignorante, de la historia de las ideas y del pensamiento europeo no es la mejor historia de España. No es la historia de España que muchos queremos.

Ir a inicio Meme

Seguir Meme Historia de la filosofía.  De la utilidad de la filosofía

Recogida de firmas en favor de la ética

La REF ha creado ya un formulario para recoger firmas de apoyo a la inclusión de la ética como asignatura en 4º de E.S.O. Puedes firmar aquí.

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar