¿Qué pasaría si un asteroide colisionase contra la tierra?

Antes de las cenizas; el fuego:

Si el video os ha puesto los pelos de punta, no pinchéis AQUÍ.

Y si no creéis que pueda pasar, y queréis continuar creyéndolo, no pinchéis AQUÍ.

Debate: violencia y videojuegos

(El País – 21/11/2006. Pinchar en imagen para ampliar y leer la noticia)

(Pincha la imagen de arriba para ampliar)


Pepito: Pues me parecería muy bien que prohibieran los juegos violentos.

Juanito: ¿Pero tú crees que eso solucionaría algo?

Pepito: Por supuesto. Estoy convencido de que no es nada bueno para el desarrollo moral de un niño que juegue a matar.

Juanito: En realidad durante una partida de videojuego no se «mata» a nadie, es sólo un juego. No consideramos que el parchís sea violento y sin embargo tienes que comerte a tus adversarios.

Pepito: Entonces, si vieras a tu hijo de 12 años jugando con un videojuego que consiste en matar y abusar con crueldad de personas más débiles, con insultos, groserías, y cosas así, ¿te parecería bien?

Juanito: Por supuesto que no lo vería, en principio, con buenos ojos. Pero la cuestión no es cómo decida yo educar a mis hijos, sino si el Estado debe tomar partido prohibiendo los videojuegos violentos o no. De todos modos, el debate no es nuevo. En la antigua Grecia también se preguntaban si era bueno que los niños se educaran con la Ilíada y la Odisea de Homero, pues no sólo contienen capítulos violentos, sino que los mismos dioses aparecían actuando de forma nada honrosa, cometiendo violaciones y tomando partido por unos para perjudicar a otros. Se preguntaban si ver a los dioses, que deberían ser un ejemplo moral, cometiendo tales fechorías sería malo para el desarrollo moral de sus hijos. ¿Tú prefieres que lean la Ilíada?

Pepito: Y tú, ¿acaso estás comparando la Ilíada y la Odisea con un burdo videojuego cuyo único argumento es matar, robar, violar, atropellar a inocentes? Supongo que estás de broma. Lo que yo pienso es lo siguiente. En primer lugar, cómo eduques a tus hijos no es un asunto privado que sólo te concierne a tí.

Juanito: ¿Ah, no?

Pepito: No. Y si no lo crees, pregunta a las familias de los asesinados por el joven ese de Alemania. Si tus hijos son unos maleducados, ésto influirá en el bienestar general de la sociedad. Por lo tanto, la sociedad debe tomar partido en la educación e instaurar, al menos, unos mínimos que garanticen la libertad y la seguridad de todos.

Juanito: ¿Y crees realmente que prohibiendo los videojuegos violentos se garantiza la libertad y seguridad de todos? Yo no lo creo. Si realmente los videojuegos violentos incitaran a la violencia, este tipo de matanzas se darían todos los días, varias veces y en cada pueblo y ciudad, en cada instituto, en cada aula. ¿O acaso conoces a algún joven que no juegue a videojuegos violentos, o vea películas violentas, o escuche canciones con letras violentas, o lea la Ilíada?

Pepito: Ya estás comparando a la Ilíada con…

Juanito: Perdón, perdón, quitamos la Ilíada. Además, tampoco es frecuente que los jóvenes la lean. Lo que quiero decir es que no hay ninguna relación causal entre cometer una locura como la de alemania y los videojuegos. Tal vez la culpa no la tengan los videojuegos, sino el hecho de que un chaval tan joven pueda conseguir armas y explosivos. Eso sí que me parece peligroso, no que juegen. Y esas armas las han fabricado los Estados… ¿No te parece una irresponsabilidad utilizar los videojuegos como chivo expiatorio para no tener que reconocer la propia culpa? Es muy fácil decir que los videojuegos son la causa pero lo cierto es que la sociedad en la que nos educamos es violenta. ¿Qué esperamos, criar angelitos?

Pepito: La verdad es que es un tema complejo. Por una parte creo que lo que quieres decir no es del todo descabellado. Responsabilizar a los videojuegos de lo que en realidad es el delirio de un loco, quizá sea una exageración. Pero por otra parte creo que debería haber más control sobre estas cosas.

Juanito: Hombre, tampoco tú vas desencaminado, efectivamente no creo que ese tipo de juegos sean muy recomendables, en el fondo la mayoría son basura. De hecho, puestos a elegir, preferiría que mi hijo de 12 años leyera la Ilíada a que jugara a un juego que ensalzara la violencia por la violencia. Pero es que la basura es el corolario de la libertad.

Pepito: ¿Sabes? Podríamos visitar el link que hay al final de este post y después de habernos informado un poco más sobre el tema, seguir discutiendo con conocimiento de causa.

Juanito: Buena idea, porque realmente es un tema complejo. ¿Qué te parece si después de leer los artículos del link entramos en este blog y seguimos debatiendo mediante comentarios?

Pepito: Me parece genial. Es mucho más divertido discutir sobre temas polémicos que jugar al «Gran Theft Auto».

Juanito: En eso estamos completamente de acuerdo.


************************************************************

En este link encontraréis muchos artículos sobre el tema, que os podrán ayudar a formar vuestra propia opinión, que por cierto, me gustaría conocer…

http://www.amnistiacatalunya.org/educadors/2/virtual/index.html

Menéame

Horror, Belleza y Pasión: La historia reciente en 60 fotografías.

En esta página web: http://ivizlab.sfu.ca/arya/Gallery/Photos/ podéis ver las 60 fotografías más famosas de la historia.

Robots, inteligencia y cojera

La inteligencia nos permite adaptarnos a cualquier medio con el que nos encontremos. Si vamos por las rocas, seremos capaces de adaptar nuestro modo de desplazarnos y caminaremos con cautela, asegurando el pie a cada paso. Si caminamos, en cambio, por un río con el agua por los tobillos, levantaremos más las rodillas para que la mayor parte del movimiento de las piernas se desarrolle fuera del agua y nos cueste menos esfuerzo… Poder hacer esto es ser inteligente. Esta posibilidad de adaptarnos a cualquier entorno tiene, como contrapartida, que no podemos nacer sabiendo andar, porque nuestros genes ignoran dónde vamos a tener que vivir, si en un terreno pantanoso, rocoso, arenoso, etc. Es por ello que los genes «inventan» la inteligencia, para que resolvamos nosotros un problema que ellos no están en condiciones de anticipar. ¿Podemos nosotros hacer lo mismo que los genes? ¿Podemos construir máquinas que posean inteligencia? La respuesta es SÍ (¿si?). El simpático robot de la foto es una buena prueba de ello.

Se trata de un robot del que podemos decir que es inteligente en el mismo sentido antes expuesto. Ha sido diseñado por los investigadores Hod Lipson y Victor Zykov, de la Universidad de Cornell y Josh Bongard, de la Universidad de Vermont. Para empezar, no sabe que puede andar, tiene que aprenderlo. ¿Cómo? Experimentando…Tampoco sabe cómo es, sino que tiene que formarse un «concepto» de sí mismo. Ambas cosas las logra mediante un proceso de ensayo y error. Es decir, irá moviéndose más o menos al azar y evaluando el éxito de sus movimientos, y mediante un algoritmo genético encontrará la mejor forma de desplazarse en función del medio en que se encuentre. Al principio de este proceso el robot ignora incluso el número de patas de que dispone, y tendrá que ir aprendiéndolo. Esto significa que, al igual que los seres vivos, será capaz de adaptarse al medio y tendrá que autodescubrirse. Si accidentalmente el robot perdiera una de sus patas, o se le estropeara, se daría cuenta, y cambiaría la imagen que tiene de sí mismo para volver a aprender a caminar adaptándose a su nueva condición: cojeando.

(Origen)

(Vídeo mpg del robot aprendiendo a andar -os recomiendo que lo descarguéis pinchando en el enlace con el botón derecho del ratón y luego pulsando en «guardar enlace como», porque ocupa mucho espacio y si tratáis de verlo online irá despacio)

(Para aquellos que estén interesados simultáneamente, en la biología, la informática y la psicología, les recomiendo vivamente que visiten las páginas web de los investigadores citados pinchando sobre su nombre)

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar