Los enemigos de la Filosofía (4): La nueva Selectividad

Probablemente la asignatura del Departamento de Filosofía que se imparte con mayor rigor es la Historia de la Filosofía de 2º de Bachillerato. Y eso no es porque a los profesores nos dé un ataque de ética profesional al entrar a un aula de segundo; ya quisiéramos disponer en otros niveles de las herramientas de las que disponemos ahí. ¿Qué herramientas son esas? No es la mediación, ni la atención a la diversidad, ni las TIC, ni el coaching. Lo que permite que 2º de Bachiller sea un curso serio es la selectividad. Los alumnos, forzados por primera vez a hacerse cargo de las consecuencias de sus notas, se preocupan por la asignatura, y eso que muchos optarán por examinarse de Historia. Quítenle la selectividad a la filosofía en segundo de bachiller, y la convertirán en una atención educativa.

La importancia de la selectividad para nuestra disciplina la convierte en un objetivo estratégico fundamental para nuestros enemigos: podemos esperar que los próximos ataques a la Filosofía tengan que ver con la selectividad. De hecho esos ataques ya han comenzado con la última reforma, pero no contra la Filosofía directamente, sino contra el Departamento de Filosofía. Nuestro enemigo es astuto…

Concretamente, el ataque al que me refiero tiene como víctimas a las optativas que impartimos los de filosofía en segundo de Bachiller, que vienen a reducirse a la Sociología (allí donde se mantenga, porque yo me he quedado sin). Alguien se sorprenderá de verme ahora defendiendo al que en el post anterior califiqué de enemigo número tres de la Filosofía, pero es que resulta que aquí los enemigos de nuestros enemigos no son, precisamente, nuestros amigos, si me permiten el retruécano. Ya les digo, son astutos.

Resulta que la sociología de segundo cuenta con cuatro horas semanales y, como dijimos, los alumnos no tienen que examinarse de ella en selectividad. Mejor, dirán algunos, pues los alumnos, liberados de tan penosa carga, preferirán elegir la optativa de Sociología a la de Literatura Universal, por ejemplo, que sí va a selectividad. ¡Craso error! Lo que ocurre es que optativas como Literatura Universal (que, por cierto, ya era hora…) gozan de la posibilidad de presentarse voluntariamente a un examen en selectividad. Ese examen no puede bajar la nota de ningún alumno, sólo puede subirla, de modo que no se corren riesgos. Esto es lo que ha permitido devaluar las notas de selectividad de modo que ahora para sacar lo que antes era un 10, hay que sacar un 14. Por buena nota que sacara un alumno en Sociología durante el curso, la optativa de Literatura Universal le permite sacar un 14 al final, mientras que en Sociología debería conformarse con un 10 (no me creo que esté diciendo esto). Todo esto nos conduce a que no hay ninguna razón para que un alumno prefiera Sociología a Literatura Universal. Con esta última todo son ventajas. Bueno, ¿y por qué Sociología no va también a selectividad? Yo no quiero ser malpensado, pero la única razón que se me ocurre es para hacernos daño a nosotros, y eso se verá mucho más claramente con lo que viene a continuación.

Puede, dirá alguien, que a algún alumno le interese cursar Sociología porque pretende matricularse en la carrera de Sociología. Puede, contestamos, pero ya se ha encargado nuestro enemigo de desincentivar a dicho hipotético alumno. Como se sabe, ahora hay algunas asignaturas de selectividad que puntúan más o menos en función de la carrera a elegir. Así, la asignatura de química puntúa más a quien va a estudiar química que a quien va a matricularse en ADE. Razonable, ¿no? De hecho la lista de asignaturas con ponderación especial para química en la Comunidad Valenciana en el curso 2010-2011 es la siguiente:

Física, Matemáticas II, Química, Biología, Ciencias de la Tierra y Medioambientales, Electrotecnia, Tecnología industrial II y Dibujo Técnico.

Bien, unas tienen más que ver que otras, pero bien. Pero si vamos a la carrera de Sociología encontramos que se consideran especialmente valiosas las asignaturas de Latín II, Electrotecnia, Dibujo Técnico II o Química. ¿Cómo? ¿A un estudiante que quiera matricularse en Sociología no se le tiene en cuenta que haya cursado la Sociología en segundo de Bachiller? Pues no, porque además no tiene ni la posibilidad de poner a prueba sus conocimientos en el examen de selectividad. ¿Y por qué? ¿Es mejor así para los alumnos? ¿Mejora eso la educación? ¿Van así mejor preparados a la universidad? No. La única razón que existe es que eso nos perjudica a nosotros, los miembros del Departamento de Filosofía, alguno de los cuales comprobará, el próximo curso, que sobra.

Próxima entrega: Los enemigos de la Filosofía (5): El PP

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