La serenidad

¿Quién te puso debajo de las cosas
que nuestros ojos miran?
¿Por qué andamos a ciegas, golpeándonos,
llevando el corazón en carne viva?

Sabemos que te escondes en la llama,
en una gota mínima.
Acaso te llevamos desde siempre
en nuestra compañía.

¿Quién te abrió la prisión? ¿Por qué milagro
te derramaste por la lejanía?
¿Por qué hemos de buscarte, sin hallarte
sobre la tierra fría?

La serenidad. José Hierro.

A los lectores de Antes de las Cenizas. Felices Fiestas.

Vuelve el Santo Oficio

“Vuelve el Santo Oficio” es el diagnóstico de Savater , creo que acertado, ante la resolución del Parlament: El ciudadano Morante y sus actividades quedan proscritas en Catalunya.

Coda. Sus seguidores y admiradores pueden seguir disfrutándolo en Castellón.

Estudiar idiomas en la Comunidad Valenciana

En la Comunidad Valenciana los responsables de educación declaran constantemente la importancia del aprendizaje y dominio de idiomas extranjeros : mostraron gran interés en que alguna asignatura (la EpC) se impartiese en inglés o en forma bilingüe, la cosa no funcionó pues ni el nivel del alumnado de segundo de ESO era el indicado para seguir clases acerca de nociones políticas en inglés, ni tampoco era fácil encontrar profesorado de especialidad no lingüística con un dominio del inglés conveniente como para expresar los contenidos propios de su área. Además para algunos –malpensados ellos- el interés por la lengua extranjera no era tal, sino un mal disimulado interés espúreo ( a mí también me gusta utilizar esta palabra) por torpedear la citada materia –la cual, obiter dictum, se las trae también para justificarse, pero de ello hemos tratado otras veces, y no es el tema que nos ocupa-. Volvamos a nuestros idiomas, también se habló desde la instancias educativas oficiales de proyectos de centros bilingües, e incluso de llevar a la escuelas el chino mandarín. Parece que para nuestros políticos aquello del orgulloso aislamiento hispano es cosa de otros tiempos sombríos, ya superados.

Pero, ay, llega el momento de las matriculas de la Escuelas Oficiales de Idiomas, y nos encontramos con sorpresas: se reducen drásticamente los grupos ofertados para el curso próximo. Quien esto escribe ya tuvo experiencia del tema en el curso pasado; llegadas estas fechas hubo de remitir una solicitud-queja por escrito acompañada por las firmas de los interesados, que tras haber cursado y superado el curso de 1º de intermedio de alemán veíamos que se nos impedía acceder al curso 2º de Intermedio de alemán y con ello a la certificación. Esto de la queja-solicitud parece que se ha institucionalizado como un clásico estival, pues alumnos de la misma escuela ven como ahora se les impide acceder al 1º de Intermedio. Y a un servidor, que cambió de escuela con la esperanza de poder completar los cursos sin los sobresaltos y la incertidumbre de estos meses de julio, le viene a suceder ahora que suprimen el curso de 1º de Avanzado, tanto de alemán como de francés, creando un feo agujero en la continuidad formativa del alumno que parece amenazar mortalmente a estas secciones de la escuela, (de valencià no se contempla ningún curso de avanzado). Así que ya nos vemos escribiendo nuevamente cartas-queja acompañadas de firmas y quizá obligados a cambiar otra vez de escuela… si es que en un radio de 40 o 50 km podemos encontrar algún hueco. Decían en el siglo XIX que escribir en España era llorar; algo de eso se conserva en el XXI, pues parece que para estudiar idiomas en España hay que acostumbrarse a escribir llorando y a llorar escribiendo.

Ya se imaginan ustedes la razón que se esgrime para tales mutilaciones: “señores, estamos en crisis”. Por lo visto nuestros líderes esperan salir de la crisis dificultando y empeorando la formación del ciudadano –asociación de palabras que tanto les gusta articular-.

O sea lo de siempre. Y lo del mandarín un cuento chino.

La mollera al sol

“El pensamiento filosófico es similar a un juego de ajedrez vivo o difuso con figuras camaleónicas. Los conceptos de la filosofía se asemejan a las figuras del ajedrez moviéndose en el espacio lógico. Pero así como las figuras del ajedrez son funciones determinadas de manera fija y explícita -conocemos sus movimientos posibles sin excepción-, en el juego del pensamiento desconocemos la potencia total de sus figuras –conceptos e ideas- cuyos movimientos posibles nos son sólo conocidos en parte y en otra gran parte están por descubrir. Esto tiene sus consecuencias: en el ajedrez siempre podemos decir si una jugada es válida o no lo es; si estamos jugando al ajedrez o estamos haciendo otra cosa que ya no es ajedrez, por ejemplo si muevo un alfil en espiral o un caballo en diagonal. Esto no es tan fácil en filosofía, pues las ideas son grandes desconocidas –auténticos icebergs en el agitado mar del pensamiento- y no tenemos otra sujeción que la de la lógica –esto de por sí no es gran cosa, y, vamos , es ya la pura nada si además defendemos una lógica dialéctica o “alguna de las polivalentes” …-, de tal manera que en filosofía –como ocurre en las artes, incluidas la cocina y la medicina, y en la vida- más de una vez nos sentimos incapaces de distinguir el sinsentido y la tomadura de pelo de lo valioso y del rigor. Y, sin embargo, esta distinción debe ser posible al menos como postulado. El postulado de que no es lo mismo la batuta de Mozart que el cencerro de una oveja.”

Me decía a mí mismo mientras encañaba las tomateras.

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