Le nouveau Beaujolais est arrivé et Le Générateur de Vérités Néo-Pédagogiques Définitives aussi!

¿Qué tal le suena esto?

“La práctica auto-reflexiva debe convertirse en un crisol socio-pedagógico indisociable del aprendizaje cotidiano”

¿Y esta otra?

“La utilización de las Tecnologías de la Información y la Comunicación debe entenderse como un crisol didáctico-semántico inseparable del proyecto de estudio autónomo de los alumnos”

¡Pues no se quede atrás y pase a generar sus propias verdades neo-pedagógicas definitivas! ¡el espaldarazo definitivo en su carrera profesional! ¡asombre en cursos, cursillos, claustros, reuniones y convivencias!

Sí, deseo generar ya mis propias verdades neo-pedagógicas definitivas.

A través del excelente blog de Pseudópodo he dado con el no menos sorprendente blog Subliminalia, que suministra absolutamente gratis otras dos fabulosas herramientas generadoras de auténtica caca de la vaca: Bullshit Generators en castellano y El Harry Potter Generator -HP-Generator 2000-

El generador original en francés. Générateur de Vérités Néo-Pédagogiques Définitives

Más sobre caca de la vaca en este mismo blog.

Es usted imbécil. Gustavo Bueno y los presocráticos.

El otro día citábamos un texto de Platón en el que Sócrates describe un barco en el que los marineros se amotinan contra el capitán, ignorantes de que es necesario cierto ‘arte’ para gobernar el barco. De pequeño siempre me han dicho que la ignorancia es muy atrevida; y tanto que lo es: esos marineros, ignorantes del valor de los enrevesados cálculos de su patrón, deciden que el tal es un charlatán, y que dos manos fuertes y un estómago lleno de ron bastan, de modo que ese día los tiburones comen caliente.
Ayer también citábamos un artículo de Javier Marías, escandalizándose no ya de la ignorancia de una Miss, sino de la complicidad con la que el propio sistema educativo fomenta que ciertos conocimientos sean considerados ‘irrelevantes’.
Quién de nosotros no se ha encontrado nunca con el típico ‘y eso para qué vale’. Lo peor no es cuando viene de los alumnos, porque es normal y hasta bueno que lo pregunten. Lo peor es cuando procede de compañeros profesores, lo que cada vez es más frecuente. Parece que al final los marineros se van haciendo con el gobernalle…
El vídeo es un fragmento de una entrevista a Gustavo Bueno en la que habla sobre los presocráticos. Las palabras que dedica a aquéllos que cuestionan la pertinencia de su estudio son duras, pero porque son verdades como puños y sirven no sólo para los presocráticos, sino para todo lo demás. De hecho dudo de que en la actualidad haya alguna disciplina que no esté amenazada por sus propios marineros.
El vídeo completo PINCHANDO AQUÍ

Esos saberes irrelevantes. Javier Marías

En El País Semanal de hoy Javier Marías reflexiona acerca de la educación a partir de una anécdota: una aspirante a Miss, al ser preguntada por la fecha del descubrimiento de América por Colón, respondió: 1780, y cuando, por ello, en un programa de TV algunos periodistas intentaron mofarse de ella, respondió ufana: “es irrelevante saber eso”.

“Es irrelevante saber eso». En cierto sentido no le falta razón a la candidata a «Reina», porque lo mismo opinaron, a buen seguro, cuantos profesores tuvo en su vida y los responsables de Educación -gubernamentales y autonómicos- de las últimas dos o tres décadas, que han hecho todo lo posible por convertir a España en una sociedad de iletrados, de ignorantes ufanos de su ignorancia, de primitivos duchos en tecnología; así como un buen número de progenitores, que se han dedicado a exigir a los docentes que enseñen a sus vástagos «cosas prácticas», que les sirvan para ganarse la vida en el futuro, y no pierdan el tiempo con lo «irrelevante». ¿Sirve de algo el latín, una lengua cadáver? ¿Sirven las matemáticas, cuando tenemos calculadoras que nos dan el resultado de cualquier operación en el acto? ¿Sirven la gramática, la sintaxis y la ortografía, si da lo mismo cómo se hable y se escriba? ¿Sirve conocer la historia, si basta con buscar en Internet para averiguar al instante quién fue tal personaje o qué pasó tal año? ¿Sirve la geografía, si cogemos aviones que nos trasladan a cualquier sitio en unas horas y nos trae sin cuidado el trayecto? ¿Sirve algo de algo? ¿Y qué es, pues, «lo práctico»? Tal vez sólo aprender a manejar el ordenador y la calculadora. En realidad, ¿para qué es necesario ir a la escuela? ¿Para tener una idea del mundo, del pasado de la humanidad, de la historia del arte y de las religiones, de la evolución de las ciencias, de nuestra anatomía, de los textos que se han escrito, de la multiplicación y la división y la suma y la resta, del círculo y el triángulo? Nada de eso es «práctico» ni ayuda a ganarse la vida, no digamos a ser Reina Hispanoamericana. Y sin embargo …”

Leer artículo completo “Esos saberes irrelevantes Javier Marías.

¿Qué hay de lo mío, señor diputado?

(Habla Sócrates con Adimanto tras afirmar Adimanto que los que se dedican demasiado a la filosofía se vuelven inútiles y completamente inaptos para la vida práctica):

«[…] Figúrate que en una nave o en varias ocurre algo así como lo que voy a decirte: hay un patrón más corpulento y fuerte que todos los demás de la nave, pero un poco sordo, otro tanto corto de vista y con conocimientos náuticos parejos de su vista y de su oído; los marineros están en reyerta unos con otros por llevar el timón, creyendo cada uno de ellos que debe regirlo, sin haber aprendido jamás el arte del timonel ni poder señalar quién fue su maestro ni el tiempo en que lo estudió, antes bien, aseguran que no es cosa de estudio y, lo que es más, se muestran dispuestos a hacer pedazos al que diga que lo es. Estos tales rodean al patrón instándole y empeñándose por todos los medio en que les entregue el timón; y sucede que si no le persuaden, sino que más bien hace caso de otros, les dan muerte a éstos o les echan por la borda, dejan impedido al honrado patrón con mandrágora, con vino o por cualquier otro medio y se ponen a mandar en la nave apoderándose de lo que en ella hay. Y así, bebiendo y banqueteando, navegan como es natural que lo hagan tales gentes, y sobre ello, llaman hombre de mar y buen piloto y entendido en la náutica a todo aquel que se da arte a ayudarles en tomar el mando por medio de la persuasión o fuerza hecha al patrón, y censuran como inútil al que no lo hace; y no entienden tampoco que el buen piloto tienen necesidad de preocuparse del tiempo, de las estaciones, del cielo, de los astros, de los vientos y de todo aquello que atañe al arte, si ha de ser en realidad jefe de la nave. Y en cuanto al modo de regirla, quieran los otros o no, no piensan que sea posible aprenderlo ni como ciencia ni como práctica, ni por lo tanto el arte del pilotaje. Al suceder semejantes cosas en la nave, ¿no piensas que el verdadero piloto será llamado un miracielos, un charlatán, un inútil por los que navegan en naves dispuestas de ese modo?»

PLATÓN: República, 488a-489a


«Pues bien, quien pertenece a este pequeño grupo y ha gustado la dulzura y felicidad de un bien semejante, y ve, en cambio, con suficiente claridad que la multitud está loca y que nadie o casi nadie hace nada juicioso en política y que no hay ningún aliado con el cual pueda uno acudir en defensa de la justicia sin exponerse por ello a morir antes de haber prestado ningún servicio a la ciudad ni a sus amigos, con muerte inútil para sí mismo y para los demás, como la de un hombre que, caído entre bestias feroces, se negara a participar en sus fechorías sin ser capaz tampoco de defenderse contra los furores de todas ellas… Y como se da cuenta de todo esto, permanece quieto y no se dedica más que a sus cosas, como quien, sorprendido por un temporal se arrima aun paredón para resguardarse de la lluvia y polvareda arrastradas por el viento; y contemplando la iniquidad que a todos contamina, se da por satisfecho si puede él pasar limpio de injusticia e impiedad por esta vida de aquí abajo y salir de ella tranquilo y alegre, lleno de bellas esperanzas.»

PLATÓN: República, 496c-496e