Estudiar idiomas en la Comunidad Valenciana

En la Comunidad Valenciana los responsables de educación declaran constantemente la importancia del aprendizaje y dominio de idiomas extranjeros : mostraron gran interés en que alguna asignatura (la EpC) se impartiese en inglés o en forma bilingüe, la cosa no funcionó pues ni el nivel del alumnado de segundo de ESO era el indicado para seguir clases acerca de nociones políticas en inglés, ni tampoco era fácil encontrar profesorado de especialidad no lingüística con un dominio del inglés conveniente como para expresar los contenidos propios de su área. Además para algunos –malpensados ellos- el interés por la lengua extranjera no era tal, sino un mal disimulado interés espúreo ( a mí también me gusta utilizar esta palabra) por torpedear la citada materia –la cual, obiter dictum, se las trae también para justificarse, pero de ello hemos tratado otras veces, y no es el tema que nos ocupa-. Volvamos a nuestros idiomas, también se habló desde la instancias educativas oficiales de proyectos de centros bilingües, e incluso de llevar a la escuelas el chino mandarín. Parece que para nuestros políticos aquello del orgulloso aislamiento hispano es cosa de otros tiempos sombríos, ya superados.

Pero, ay, llega el momento de las matriculas de la Escuelas Oficiales de Idiomas, y nos encontramos con sorpresas: se reducen drásticamente los grupos ofertados para el curso próximo. Quien esto escribe ya tuvo experiencia del tema en el curso pasado; llegadas estas fechas hubo de remitir una solicitud-queja por escrito acompañada por las firmas de los interesados, que tras haber cursado y superado el curso de 1º de intermedio de alemán veíamos que se nos impedía acceder al curso 2º de Intermedio de alemán y con ello a la certificación. Esto de la queja-solicitud parece que se ha institucionalizado como un clásico estival, pues alumnos de la misma escuela ven como ahora se les impide acceder al 1º de Intermedio. Y a un servidor, que cambió de escuela con la esperanza de poder completar los cursos sin los sobresaltos y la incertidumbre de estos meses de julio, le viene a suceder ahora que suprimen el curso de 1º de Avanzado, tanto de alemán como de francés, creando un feo agujero en la continuidad formativa del alumno que parece amenazar mortalmente a estas secciones de la escuela, (de valencià no se contempla ningún curso de avanzado). Así que ya nos vemos escribiendo nuevamente cartas-queja acompañadas de firmas y quizá obligados a cambiar otra vez de escuela… si es que en un radio de 40 o 50 km podemos encontrar algún hueco. Decían en el siglo XIX que escribir en España era llorar; algo de eso se conserva en el XXI, pues parece que para estudiar idiomas en España hay que acostumbrarse a escribir llorando y a llorar escribiendo.

Ya se imaginan ustedes la razón que se esgrime para tales mutilaciones: “señores, estamos en crisis”. Por lo visto nuestros líderes esperan salir de la crisis dificultando y empeorando la formación del ciudadano –asociación de palabras que tanto les gusta articular-.

O sea lo de siempre. Y lo del mandarín un cuento chino.

La alienación de la educación

Hoy se estrena como colaboradora del blog Sara Yousfi, alumna ya de 2º de Bachillerato y preocupada -con razón, pienso- por el estado de la universidad española. Le damos la bienvenida con la esperanza de verla más por aquí.

Curso astrología

Los planetas no deben estar alineados si la Universidad de Lleida, concretamente la Facultadad de Ciències de l´Educació (bastante seria con respecto a sus planes de estudio), permite que se impartan cursos que se sustentan  en una base pseudocientífica cuyo objetivo radica en la ‘disolución de energías negativas’ o ‘la calma mental’.

El pasado mes de marzo se realizó uno de estos cursos, el cual versaba sobre ‘astrología’. El material imprescindible para el curso era la carta astral de cada alumno y, a partir de ahí, suponiendo que conectasen con ellos mismos, debían ‘discernir la meta de su existencia’ y su ‘propia aceptación’. El contenido del curso era el conocimiento de los símbolos y la distinción entre los cuatro elementos. Como si no supiéramos diferenciar entre el agua y el fuego. ¿Enseñarán los futuros ‘profesionales’ a predecir el porvenir con la ayuda de las cartas astrales y mediante el estudio de la posición de la estrella más lejana? Si hemos de fiarnos de sus palabras  y de su título de docente, ¡qué gran consuelo para nosotros que estemos  en manos de las estrellas caprichosas! Según el curso, conforme vayamos adquiriendo información  ‘contactamos con nosotros mismos y somos (en presente e implicando una obligación)  conscientes de la atracción de nuevas situaciones externas para nuestra evolución’. Clarísimo. Y lo mejor es que son capaces de afirmar que el método científico es una de sus prioridades.

Aún hay más. El próximo octubre se realizará otro curso de ‘Reiki’ (otro de esos cursos de lo más científico), que en Estados Unidos ha tenido un gran éxito y se enseña en cursos oficiales de Enfermería y se le considera como una terapia complementaria a la medicina. ¡A la medicina! Algunos de sus objetivos claman por ser expuestos por su ‘profundidad’ tales como ‘armonizar nuestra energía interna, evitar la contaminación energética  o disolver adicciones emocionales’. Lo mejor es que se le aconseja a médicos o psicólogos tener una persona con esta ‘preparación’ para que no ‘se les contagien las malas energías de sus pacientes’.  Lo que le faltaba a un médico, una persona las 24 horas del día pululando a su alrededor diciéndole con voz pastosa e irritante: tus pacientes son una bomba de malas vibraciones y puedes contaminarte. La propia Universidad de Lleida se ha puesto en evidencia.  ¿Es ese ahora el objetivo de la educación, olvidarse de lo objetivo e introducirse en un mundo abstracto repleto de estrellas vacilantes?

Vía La lista de la vergüenza

Sara Yousfi

La mollera al sol

“El pensamiento filosófico es similar a un juego de ajedrez vivo o difuso con figuras camaleónicas. Los conceptos de la filosofía se asemejan a las figuras del ajedrez moviéndose en el espacio lógico. Pero así como las figuras del ajedrez son funciones determinadas de manera fija y explícita -conocemos sus movimientos posibles sin excepción-, en el juego del pensamiento desconocemos la potencia total de sus figuras –conceptos e ideas- cuyos movimientos posibles nos son sólo conocidos en parte y en otra gran parte están por descubrir. Esto tiene sus consecuencias: en el ajedrez siempre podemos decir si una jugada es válida o no lo es; si estamos jugando al ajedrez o estamos haciendo otra cosa que ya no es ajedrez, por ejemplo si muevo un alfil en espiral o un caballo en diagonal. Esto no es tan fácil en filosofía, pues las ideas son grandes desconocidas –auténticos icebergs en el agitado mar del pensamiento- y no tenemos otra sujeción que la de la lógica –esto de por sí no es gran cosa, y, vamos , es ya la pura nada si además defendemos una lógica dialéctica o “alguna de las polivalentes” …-, de tal manera que en filosofía –como ocurre en las artes, incluidas la cocina y la medicina, y en la vida- más de una vez nos sentimos incapaces de distinguir el sinsentido y la tomadura de pelo de lo valioso y del rigor. Y, sin embargo, esta distinción debe ser posible al menos como postulado. El postulado de que no es lo mismo la batuta de Mozart que el cencerro de una oveja.”

Me decía a mí mismo mientras encañaba las tomateras.

El mangoneo

Siempre he tenido la sensación de que en la educación se despilfarra el dinero. He asistido a cursillos verdaderamente circenses financiados con los impuestos de todos, y he dejado de asistir -por dignidad- a otros tantos (desde la papiroflexia hasta la danzaterapia). Vemos cómo se compra material de dudosa utilidad, cuando no manifiestamente obsoleto como ordenadores de esos que llevan el ‘lliurex’ o las lamentables pizarras digitales. Me pregunto a veces si no habrá un ‘Bigotes’ por ahí enriqueciéndose. Hoy, sin ir más lejos, no he podido evitar tomar una foto de este cartel, colgado en el ‘Hall’ de los barracones de mi instituto:

Es de la Conselleria de Sanitat pero las mismas chorradas vemos en educación (fomento de la lectura, campañas contra, campañas a favor, día de, esto y aquéllo). ¿Qué entienden ustedes? ¿Es posible que se trate de una campaña para que no le echemos el humo a la cara a las chicas?Al principio creí que se trataba de algo contra la trata de blancas, pero lo del día sin tabaco no deja lugar a dudas.

Uno de los derroches más sangrantes y que más me estremecen es ver cómo todo un licenciado tiene que ‘atender educativamente’ a un puñado de ‘alternativos a la religión’. Y lo peor es que tiene usted a un licenciado en matemáticas, en lengua, en filosofía, o en lo que sea, haciendo nada, pero nada nada. Temo hasta quejarme de esto porque me imagino que la respuesta de la administración pueda ser que en realidad lo que sobra es el licenciado. En realidad lo que sobran son horas en las que no se hace nada ni se aprende nada y no me refiero sólo a la asignatura de ‘religión’.

El caso es que a uno se le hinchan las narices cuando ve que le recortan el sueldo (y ya veremos si algo más) y luego se gastan una pasta en cursos de globoflexia. Por eso no puedo dejar de enlazar el siguiente video que, acertado o no (ustedes dirán) merece, cuanto menos, cierta consideración:

Vía Deseducativos

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