Crítica de Gustavo Bueno a la Red Española de Filosofía (REF)

Reconozco que los vídeos de Gustavo Bueno no son lo más divertido que se encuentra en Youtube. Al lado de los gatitos, los bebés sonrientes y los inquietantes ‘Chica arruina su vida en un minuto’, D. Gustavo tiene poco que hacer. Sin embargo esos vídeos tienen la rara virtud de arrojar claridad sobre la confusión, y no necesariamente resolviéndola, sino mostrándola, haciéndola visible en lo que parecía claro. Sólo por eso merece la pena repasarlos de vez en cuando. A mí ya me gustan más que los de gatitos.
El vídeo que enlazo viene a propósito de la reacción de la Conferencia Española de Decanatos de Filosofía, que frente a la práctica eliminación de la filosofía en la secundaria que se desprende del 2º anteproyecto de la LOMCE publicó un Comunicado de Prensa en el que se presentan como miembros de la REF.  Como no puede ser de otra manera, Gustavo Bueno está a favor de exigir una mayor presencia de la filosofía en la educación secundaria, pero se muestra crítico con los argumentos que esgrimen para su defensa. El vídeo dura unos 50 minutos, que no es mucho, pero me he tomado la libertad de resumir -con alguna glosa de mi cosecha-sus críticas en los siguientes puntos:

  1. Los argumentos que se usan para reivindicar la asignatura de Filosofía en la Educación Secundaria en vez de favorecer el fin que se proponen, lo desvirtúan. De hecho, lo que esos argumentos defienden no puede ser considerado filosofía, sino otra cosa, que de filosofía sólo tendrá el nombre. En este sentido la buena voluntad de la Conferencia, en combinación con su mala inteligencia no sólo no nos acerca al objetivo, sino que nos aleja de él, si es que el objetivo es que la Filosofía esté presente como asignatura en la educación secundaria.
  2. El problema de los argumentos  es la concepción de la filosofía que está en su base. Básicamente lo que ocurre es que carecen de una concepción coherente de la filosofía a pesar de que se atribuyan nada menos que la representación de la filosofía española.
  3. Para mostrar esta falta de coherencia Bueno parte de su distinción entre concepciones exentas e inmersas de la filosofía. Las concepciones exentas serían aquellas que consideran la filosofía como un cuerpo doctrinal desvinculado del presente. De este tipo sería, por ejemplo, la escolástica aristotélico-tomista o la filosofía trascendental de Kant. Las concepciones inmersas serían aquellas que sostienen que la filosofía tiene que estar vinculada al presente, que debe ser su objeto. Pero la filosofía, al ocuparse del presente puede hacer dos cosas, o bien busca la armonía entre sus elementos, lo que da una filosofía inmersa armonicista o integracionista; o bien puede mostrar críticamente ese conflicto y tomar partido en él, lo que da como resultado una filosofía inmersa crítica.
  4. Según Gustavo Bueno esta concepción no es coherente porque combina, confundiéndolos, elementos incompatibles de las concepciones exentas e inmersas. Por un lado, su uso de la expresión ‘la filosofía’, como si estuviera dotada de alguna unidad, apoyada en el uso del concepto de ‘comunidad filosófica’, son síntomas de una concepción ‘exenta’. Parece que entienden que hay alguna unidad, doctrinal o metodológica, que permite hablar de una comunidad filosófica, con independencia del presente, cuando lo único que existe es una ‘comunidad polémica’ de filosofías en plural que no comparten ni doctrinas ni métodos y que además frecuentan el insulto mutuo. Por otro lado, parecen sostener que la filosofía ha de ocuparse del presente porque ha de formar al alumno para que integre los diversos conocimientos, mejore su capacidad para comprender la ‘complejidad del mundo contemporáneo’, etc.
  5. La concepción de la filosofía que se desprende de esos argumentos es además una concepción que prescinde de lo que Bueno considera lo esencial de la filosofía. Se podría decir que  se sostiene una concepción armonicista, que busca integrar los diferentes elementos del presente y englobarlos en una unidad que permitiría al alumno comprenderlos mejor. Para Bueno esta posición no sólo es conformista sino que se compromete positivamente con lo que llama los tres grandes ‘fundamentalismos’ del presente: el fundamentalismo religioso, representado por el carácter ‘revelado’ y sagrado de los derechos humanos; el fundamentalismo científico, según el cual la ciencia tendrá la última palabra en cuanto a la verdad se refiere; y el fundamentalismo político, para el que el sistema democrático representaría algo así como el fin de la historia. Para Gustavo Bueno la filosofía contiene, como un elemento esencial, lo que denomina la ‘trituración del presente’ y que consistiría, precisamente, en la crítica de esos tres fundamentalismos a los que la Conferencia de Decanatos se pliega con suma docilidad, asumiéndolos como presupuestos.
  6. [Conclusión, según mi propia interpretación de las palabras de Gustavo Bueno] Si parten de una concepción incoherente de la filosofía que además ignora el carácter propio y esencial de esta, que es la ‘trituración del presente’, entonces sus argumentos desvirtúan completamente el fin propuesto y lo sustituyen por la defensa de una asignatura fundamentalista de carácter ideológico muy alejada de lo que ha sido y es la filosofía.

Estos argumentos de la Conferencia de Decanatos de Filosofía no sólo parecen ser asumidos por la REF, sino que son prácticamente la copia del comunicado de prensa que emite la propia REF unos días antes que la Conferencia de Decanatos de Filosofía. Estas críticas se dirigen, entonces, a la REF misma. Creo que aunque Gustavo Bueno no parece muy enterado al principio del vídeo de los detalles de la situación en la que nos encontramos, sin embargo, a mi juicio, ha visto perfectamente cuál es la debilidad más importante de lo que viene siendo la defensa más seria y de más alcance que se está haciendo de la filosofía en secundaria (y justo es reconocer esto).

A la REF todavía le falta la valentía para defender la Filosofía en cuanto tal en la educación secundaria y no como otra cosa que ellos creen que será aceptable por no sé quién. Todavía es posible que abandone sus complejos. Ojalá.

Sirva esta crítica de Gustavo Bueno como reivindicación de la Filosofía en la Educación Secundaria.

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De la utilidad de la historia de la filosofía

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No encuentro ningún razonamiento que demuestre que un conocimiento básico de la historia de la filosofía es indispensable para un bachiller. Esta historia, al fin y al cabo, no es más que la historia de un ideal: averiguar la razón y la sinrazón, el porqué más profundo de las cosas. Ella no enseña nada más que el resultado del histórico esfuerzo humano por comprender la realidad; solamente muestra de qué manera el hombre ha ido aumentando su conciencia inmediata, mediante la reflexión y el razonamiento, por mor de una conciencia universal; no enseña otra cosa que lo que algunos llaman, con lenguaje pomposo, la génesis y evolución del espíritu universal, espíritu mediador entre los hombres por buscar la verdad y la justicia, y que en la actualidad sigue desempeñando su fundamental papel en la formación del espíritu europeo. Pero ninguna otra asignatura del bachillerato muestra la oscuridad y el misterio que envuelven las cosas más cercanas. Y en este sentido nos aleja de fundamentalismos y dogmatismos, volviéndonos más comprensivos con lo que no comprendemos.

Juan José Bayarri

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Dos poemas platónicos -o no.

La dorada cúpula de la sinagoga
en el amanecer berlinés.
¿No será la Belleza una bella muchacha?
se preguntaba, al fin, el viejo Parménides.

I

APARICIÓN

A pesar de todo
yo te ví, Belleza.
Cuando ya dudaba
que jamás te viera.
Cerrados mis ojos
te busqué Belleza,
naciendo en las olas,
clavando tu flecha
divina en la gota
que enjoya la hierba.

Y a pesar de todo
te nombré, Belleza.
Y a pesar de todo
creí en ti, Belleza.
Y al abrir los ojos
te tuve, Belleza.

¿No serán tus nombres
“pasado”, “perdido”,
“remoto”, Belleza?

¿No serán las cosas
tu nido, Belleza?,
la sangre y los huesos
que el tiempo dispersa,
y tú, su perfume
inmortal, Belleza?

Al abrir los ojos
te tuve, Belleza.
Luego te perdiste
misteriosa y súbita,
sin que ya más te viera.

Aparición. De Quinta del 42. José Hierro

II.

Por oscuros motivos
en desconocidas circunstancias
el Ser Ideal ha dejado de bastarse a sí mismo.

Podría haber durado y durado, sin fin,
hecho de la oscuridad, forjado de la claridad
en sus somnolientos jardines sobre el mundo.

¿Para qué diablos habrá empezado a buscar emociones
en la mala compañía de la materia?

¿Para qué necesita imitadores
torpes, gafes,
sin vistas a la eternidad?

¿Cojeante sabiduría
con una espina clavada en el talón?
¿Desgarrada armonía
por agitadas aguas?
¿Belleza
con desagradables intestinos en su interior
y Bondad
-para qué con sombra
si antes no tenía-?

Ha tenido que haber algún motivo
por pequeño que aparentemente sea,
pero ni siquiera la Verdad Desnuda lo revelará
ocupada en controlar
el vestuario terrenal.

Y para colmo, esos horribles poetas, Platón,
virutas de las estatuas esparcidas por la brisa,
residuos del gran Silencio en las alturas.

Wislawa Szymborska. Platón o el porqué.

PD. La imagen no representa la Catedral de Burgos, ni siquiera a Claudia Schiffer. Se trata de la cúpula de la Neue Synagoge en Berlín incendiada por los nazis en la Noche de los cristales rotos (Kristallnacht). Noche del 9 al 10 de noviembre de 1938. Los muy brutos.

La filosofía como ingrediente de la vida humana

Como supondrán por la entrada anterior, ando últimamente leyendo a Julián Marías. En realidad mi objetivo es leer a Ortega aprovechando que el año que viene forma parte del temario de la P.A.U. de la Comunidad Valenciana, pero he topado con Julián Marías y no hay manera de dejarlo. Empecé con las memorias y desde el principio el libro me ‘enganchó’ -como suele decirse con cursilería de los Best-Sellers. En algún momento Marías habla de cómo escribió uno de sus primeros libros (posterior, sin embargo a la famosa Historia de la Filosofía): la Introducción a la Filosofía, publicado por primera vez en 1947. Decidí leerlo al mismo tiempo que las memorias. El libro sólo pude conseguirlo en una edición de las Obras Completas de Marías en la biblioteca de la Universidad de Alicante, aunque, tras mucho rastrear, he podido comprar una quinta edición (!¡) de segunda mano a través de Amazon (y no el Amazon español, sino el de Estados Unidos) y además a un precio bastante razonable (no llega a 20€). Ciertamente es una lástima que un libro tan estimulante, bien escrito y profundo, de un autor español, sea prácticamente imposible de conseguir en España. Permítanme una cita del capítulo final del libro cuyo interés y actualidad disculparán su extensión y de cuyo comentario quisiera ocuparme en el siguiente post:

[…] la filosofía, en lo que tiene de realidad, radica en la vida humana, y ha de ser referida a ésta para ser plenamente entendida, porque sólo en ella, en función de ella, adquiere su ser efectivo. Lo que la filosofía es no puede conocerse, por tanto, a priori, ni expresarse en una definición abstracta, sino que sólo resulta de su hallazgo en la vida humana, como un ingrediente suyo, con un puesto y una función determinados dentro de su totalidad.

Pero aquí comienzan los problemas. Si se partiese de que el hombre, por naturaleza y sin más, en virtud de que posee la ‘facultad’ de conocer, la ejercita, bastaría con precisar los caracteres concretos de ese modo de conocimiento que se llama filosofía para saber a qué atenerse respecto de ésta. Pero a la altura a que hemos llegado resulta bien claro lo inadmisible de esa hipótesis. Ni el hombre ha hecho siempre filosofía, ni es seguro que la siga haciendo siempre en adelante. Más aún: si se entienden las cosas con algún rigor, de la existencia del hombre no se sigue sin más el conocimiento sensu stricto, sino que, como ha mostrado Ortega, éste es una posibilidad a que el hombre llega en virtud de una serie de necesidades, experiencias y pretensiones muy concretas. Pero, por otra parte, como el ser del hombre incluye esencialmente todo lo que le ha pasado, y al hombre le ha pasado hacer filosofía desde hace veintiséis centurias, ésta es ya, desde luego y para siempre, un ingrediente de la vida humana, algo que pertenece -aunque no siempre ocurrió así- al ser del hombre. Si, de un lado, la pregunta por la filosofía implica de un modo formal la pregunta por la vida humana, de otro lado, el saber acerca de ésta tiene que hacerse cuestión hoy de la filosofía

Julián Marías: Introducción a la Filosofía,  O.C., Tomo II, p.366,  Revista de Occidente, 3ª Ed. (Las negritas son mías)

Pueden escuchar una serie de interesantes conferencias pronunciadas por Julián Marías en la Fundación Juan March pinchando en los siguientes enlaces:

La juventud como instalación en el mundo histórico

Inseguridad y orientación en el joven

La madurez: seguridad y vulnerabilidad

Hombre y mujer: igualdad y equilibrio

El argumento biográfico de la condición sexuada

Entrevista en Boulé

Cuando empecé a interesarme por esto de los blogs hace algunos años y comprendí que se podía hacer algo relacionado con la filosofia por aquí, una de las primeras páginas que encontré fue la de Boulé. Allí un profesor de Castilla y León estaba haciendo ya todo lo que para mí sólo era un proyecto. Desde entonces Boulé ha sido para mí y para mi compañero, amigo y coautor de este blog llximo, una fuente constante de inspiración y una referencia en cuanto a blogs relacionados con la filosofía y su docencia.
Hace una semana Miguel, administrador de Boulé, nos propuso participar en una de las entrevistas que realiza periódicamente en su blog. Por supuesto aceptamos encantados y honrados. La entrevista consiste en una serie de preguntas que los propios lectores de Boulé mandarán como comentarios al post y que se irán recopilando hasta el día 30 de Octubre, que las responderemos -o intentaremos responderlas. Es una buena ocasión para ‘darnos caña’: entrevista

Por cierto, agradecemos con sonrojo las amables palabras que Miguel nos dedica en su presentación. No merecemos tanto.

Los enemigos de la Filosofía (2) – Ciencias para el mundo contemporáneo

Dado que el anterior post sobre los enemigos de la filosofía ya ha logrado la triple calificación de “basura ideológica”, “basura corporativista” y “basura desde el punto de vista educativo” (vean los comentarios de este ilustre foro), creo que es hora de proseguir con mi particular ‘J’Accuse’.

Si el PSOE es el enemigo número uno de la Filosofía en España, el número dos es uno de sus engendros: la nueva asignatura de primero de bachillerato: Ciencias para el mundo contemporáneo (CMC), de la que ya hablamos hace tiempo por aquí.

No caeré aquí en la tentación de afirmar que la existencia de esta asignatura es una amenaza para la filosofía porque por su culpa hemos perdido una hora los de filosofía (y algunos hasta el empleo, pero supongo que lamentarme por ellos puede sonar a ‘basura corporativista’). Si se perdieran horas de filosofía pero, en su lugar, los alumnos dieran más física, más matemáticas o más biología, seguiría pensando que es lamentable perder horas de filosofía, pero celebraría que los alumnos estudiaran más física, más matemáticas o más biología. Sin embargo, en este caso, a la pérdida de horas de filosofía se añade la introducción de una asignatura antifilosófica, cuya docencia no aportará nada (bueno) a los alumnos. En realidad cuanta más ciencia sepan los chavales, mejor y más completa será su formación filosófica, y viceversa. Por el contrario, esta asignatura de CMC empeora tanto la formación científica como la formación filosófica del alumnado. Las razones por las que afirmo esto son dos. Trataré de ser breve.

1) La asignatura de CMC se ocupa de temas filosóficos con un absoluto desprecio por la filosofía.  En efecto, según el curriculum de la asignatura, en ella se tratarán temas que resultan ser clásicos de la filosofía como el problema del criterio de demarcación, la naturaleza de la ciencia, la distinción entre opinión y ciencia… incluso se llega a reconocer como un objetivo de la asignatura la “superación de las visiones simplistas sobre la ciencia”. Esto último tiene guasa porque en otro lugar el currículum exige que los alumnos “en sus argumentaciones, deben distinguir datos, evidencias y opiniones”. Precisamente la superación de la visión simplista sobre la ciencia, que es uno de los mayores logros FILOSÓFICOS del siglo XX supone el reconocimiento de que esa distinción entre ‘datos, evidencias y opiniones’ no es tan clara como la visión simplista de la ciencia (¡positivismo!) creía.  También se tratarán en esta asignatura cuestiones de ética, de bioética e incluso de política cuyo análisis no se entiende si no es en el marco de una seria reflexión filosófica. En fin, que aunque los licenciados en filosofía tenemos una hora menos para enseñar filosofía, los profesores de CMC tienen dos horas para parlotear sobre filosofía. Todo un logro. Y conste que no tengo nada contra los profesores de CMC, más bien al contrario, me temo que son víctimas, más que verdugos.

2) La asignatura de CMC impide el desarrollo de un verdadero espíritu científico, y ello por dos razones. En primer lugar, porque es una asignatura divulgativa y esto no me lo invento yo, sino que en el mismo curriculum se reconoce que al impartirse tanto a alumnos de ‘letras’ como de ‘ciencias’, “el enfoque debe huir de una ciencia academicista y formalista”. Al principio de su Conferencia sobre ética, Wittgenstein afirma que la divulgación científica consiste en

“hacerles creer que entienden algo que realmente no entienden y satisfacer así lo que considero uno de los más bajos deseos de la gente moderna, es decir, la curiosidad superficial acerca de los últimos descubrimientos de la ciencia”

Esto mismo vale para la asignatura de CMC, que renunciando a ese enfoque ‘academicista y formalista’ pretende hacer creer a los alumnos que entienden lo que realmente no entienden.  Así no se consigue una verdadera ‘cultura científica’, sino la apariencia de la misma. En filosofía nos esforzamos en que los alumnos se den cuenta de que no entienden lo que creen entender, por ello la naturaleza divulgativa de CMC es esencialmente antifilosófica (y anticientífica). En segundo lugar, este engendro de divulgación científica de pacotilla no consigue tampoco la formación de un verdadero espíritu científico porque ella misma es profundamente contraria a la actitud más genuinamente científica al confundir lo valorativo con lo objetivo.  Según Bertrand Russell:

“La actitud del espíritu del científico supone una eliminación de cualquier deseo en interés del deseo de saber: supone la supresión de las esperanzas y temores, los amores y los odios, y toda la vida subjetiva emocional, hasta que quedamos sometidos a lo material, capaces de verlo abiertamente, sin concepciones previas, sin prejuicios, sin más deseo que el de verlo tal como es, y sin creer que lo que es debe estar determinado por alguna relación, positiva o negativa, con lo que quisiéramos que fuera, o con lo que podemos imaginar fácilmente que es.”  (B. Russell: ‘El lugar de la ciencia en una educación liberal’, en Misticismo y lógica)

Uno de los contenidos comunes de CMC, según el currículum oficial, es  “la asunción de los valores medioambientales, así como la disposición favorable y prioritaria para actuar a favor del desarrollo sostenible”. Como comprenderán no entro a valorar si estos ‘valores medioambientales’ o la ‘disposición a actuar a favor del desarrollo sostenible’ son buenos o malos. De lo que no cabe duda es de que su asunción es exactamente lo contrario de lo que Russell y cualquiera mínimamente formado en ciencia, entiende por una actitud científica. Esos valores son más propios de un becario de la fundación IDEAS que de un científico qua científico.

En definitiva, CMC constituye un auténtico ataque a la filosofía en la medida en que es también un ataque a la actitud propiamente científica, en aras de una monserga con más de ‘mundo contemporáneo’ que de ‘Ciencias’.

Próxima entrega: Los enemigos de la Filosofía (3) – Las optativas del departamento.

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