Mayo del 2011. Epílogo.

Anuncios

3 propuestas del movimiento 15M

En el anterior post analizaba algunos rasgos totalitarios del manifiesto de DRY. No he juzgado la totalidad del movimiento y, menos, a las personas que se han adherido a él, simplemente se analizó un texto, no sin reconocer antes que el fenómeno al que estábamos asistiendo era muy complejo. Algunos de los comentarios al post han revelado actitudes que en cierto modo confirmaban la presencia de estos rasgos totalitarios. Me ha sorprendido especialmente que varias personas se hayan referido despectivamente a la filosofía, al análisis o al ‘pensar’, como algo propio de señoritos acomodados, y haciendo apología de la acción pura, incluso sin saber exactamente hacia dónde debe dirigirse esa acción.

La presencia de elementos totalitarios es algo de lo que, tras el convulso siglo XX, ya no podremos librarnos en ningún movimiento de masas. La deriva totalitaria es muy parecida a la ilusión trascendental de Kant, es algo que podemos señalar, pero no eliminar. Digamos que esos rasgos estarán presentes hasta en las mejores familias.

El movimiento 15M es algo complejo, como digo, y no se deja reducir a una categoría. La causa de esto es que lo que aglutina a toda esa gente en las principales plazas de las ciudades es sólo un sentimiento de rechazo moral. Están de acuerdo en lo que no quieren. Las movilizaciones surgen de un fondo moral que creo que compartimos la mayoría, en la que me incluyo. Pero el rechazo no construye, y cuando lo hace, surgen los disparates. Así, se han podido escuchar propuestas como nacionalizar la banca o constituir un gobierno de ‘transición’ (hacia no sé qué). Más de un lema me parece parafraseado del mismo Manifiesto Comunista. Sin embargo, en todo el barullo, también se encuentran propuestas que me parecen sumamente interesantes y, por cierto, nada totalitarias. Entre estas propuestas quisiera señalar las siguientes (aquí el documento completo, gracias a Darksmall por la referencia):

No digo que estas propuestas sean la solución a nada, incluso creo que algunas de ellas pueden ser contraproducentes (la realidad es muy compleja, señores), sin embargo creo que constituyen un buen principio y que los políticos deberían tomar nota y estudiarlas seriamente con la misma actitud moral que ha llevado a la gente a manifestarse en Sol. Digamos que desde el ‘Kilómetro 0’ salen muchos caminos. La mayoría de ellos conducen al infierno. Otros tal vez no. Pensar, analizar y filosofar puede ayudarnos a decidir.

Post Data a los demócratas anti-intelectualistas: criticar no es hacer daño, es intentar mejorar.

A %d blogueros les gusta esto: